Para continuar, suscribite a Somos Pymes. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITE
El reconocido profesor universitario y ex funcionario murió el martes a los 88 años por una afección de salud, dejando atrás una larga y destacada carrera centrada en la tradición desarrollista.
Ferrer supo destacarse como contador público, economista y político, luego de recibirse en la Universidad de Buenos Aires (UBA)
Durante toda su vida se mantuvo cercano a la Unión Cívica Radical (UCR) y ocupó el ministerio de Economía, la embajada argentina en Francia y la dirección editorial del diario Buenos Aires Económico.
En 2015, se mostró a favor de la candidatura presidencial del gobernador boanerense Daniel Scioli y refutó de plano toda política relacionada al neoliberalismo de los 90.
Ferrer, una figura respetada en el ambiente económico, siempre se mostró a favor de aplicar inversiones productivas y generar competitividad a través de una mayor productividad y generación de dólares genuinos.
Supo ser en uno de los principales referentes del desarrollismo, junto a otros economistas de renombre como Raúl Prebisch, los brasileños Celso Furtado y Fernando Henrique Cardoso, el chileno Aníbal Pinto Santa Cruz y el mexicano Víctor Urquidi.
Ferrer, recibido en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y ligado políticamente a la Unión Cívica Radical (UCR), fue ministro de Economía de Economía durante las presidencias de facto de Roberto Marcelo Levingston y Alejandro Agustín Lanusse, entre 1970 y 1971.
De la mano de Raúl Alfonsín, fue presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, durante cuatro años; y con Fernando de la Rúa, presidió la Comisión Nacional de Energía Atómica; también se desempeñó como director de Enarsa.
Fue uno de los fundadores del Plan Fénix, un proyecto aprobado en diciembre de 2001 por la Universidad Nacional de Buenos Aires para realizar un diagnóstico de la economía argentina y generar propuestas para salir de la crisis apostando al crecimiento con equidad.
En los últimos años se desempeñó como director editorial del diario Buenos Aires Económico (BAE); en 2011 fue nombrado embajador de Argentina en Francia por el gobierno de Cristina Kirchner y posteriormente fue designado en el mismo cargo diplomático ante el Principado de Mónaco.
Ferrer bregaba por tener una administración con superávits gemelos (fiscal y comercial) y una economía ordenada, la propuesta del primer gobierno kirchnerista (2003-2007).
Sobre la propuesta de pagar o no a los fondos buitre, el economista se mostró en favor de poner fin al litigio pero sin replegar la soberanía del país para no ceder ante los caprichos de los acreedores que sólo buscan rentas extraordinarias y no están dispuestos a negociar.