domingo 22 de marzo de 2026
  • Temas del Día

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Somos Pymes. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Financiamiento

Financiamiento productivo en PyME industriales (Octubre 2015)

26 de octubre de 2015 - 19:30

Reorientando el enfoque de estratificación, en este Informe Especial se presentan los datos desde una óptica regional comparada y utilizando recursos de la geografía económica para visualizar la potencialidad de cada territorio argentino, así como la posición de préstamos otorgados netos de depósitos captados (por el sistema bancario local) del sector privado no financiero residente.

A partir de la información recabada mediante las encuestas propias que la Fundación Observatorio PyME (FOP) lleva a cabo, se evidencia que sólo el 31% de las PyME industriales nacionales accede efectivamente al crédito bancario a plazo y una proporción equivalente presenta proyectos frenados por falta de financiamiento bancario.

Las regiones de alta potencialidad como AMBA y Cuyo son también aquéllas donde los depósitos del sector privado local que capta el sistema bancario exceden a los préstamos otorgados a tal sector en más de lo necesario para financiar los proyectos frenados.

Pero también la región Centro, de buen desarrollo y calidad de vida, presenta un exceso de depósitos sobre créditos (3,467 millones de pesos en 2013) que no lograría financiar siquiera el volumen total de los proyectos frenados de PyME industriales allí localizadas (4,260 millones de pesos en el mismo año).

Asimismo, las regiones NEA y NOA -de grado de potencialidad de medio a bajo- son también las que presentan menores montos de proyectos frenados por falta de financiamiento. Por un lado, es posible que por su menor desarrollo y calidad de vida los proyectos que surjan sean menos, y por otro, son las regiones que presentan créditos bancarios recibidos por el sector privado superiores a los depósitos captados.

De acuerdo al informe privado, el desencuentro entre la oferta y la demanda de financiamiento productivo evidencia la necesidad de seguir mejorando la asignación de fondos prestables disponibles en el circuito bancario. Las disposiciones de la banca central han ido en esta línea y han sido importantes, pero evidentemente aún resultan insuficientes.

La relevancia de tal falta de financiamiento con su consecuente volumen de proyectos frenados se destaca al observar la necesidad de una mayor inversión en modernización tecnológica por parte de las PyME industriales argentinas. En efecto, de acuerdo a los datos de FOP, las PyME manufactureras argentinas se encuentran operando al límite de su capacidad instalada (75-80%), con un parque de máquinas y equipos que padece un importante retraso tecnológico.

En el marco de un mercado financiero local muy poco desarrollado, las comparaciones internacionales muestran que el acceso al crédito por parte de las PyME industriales argentinas es inferior y de menor plazo a sus pares competidoras europeas.

Algo más del 90% de estas últimas acceden a financiamiento bancario (versus 1 de cada 3 argentinas) y el peso de los créditos a largo plazo en las deudas financieras totales de las PyME manufactureras europeas es muy superior al observado entre sus pares argentinas (29% en las firmas locales vs 81% en Francia, 62% en España, 56% en Portugal, 46% en Austria y 37% en Italia).

Por otra parte, se observa que aquellas firmas pequeñas y medianas que no solicitan crédito bancario a plazo presentan estructuralmente una rentabilidad muy superior a las empresas que solicitan pero no les es otorgado, y algo menor a las que efectivamente acceden.

La demostrada desconexión entre el sistema bancario y el sistema productivo local tiene su origen más profundo en la inexistencia de una moneda doméstica capaz de funcionar como unidad de cuenta y reserva de valor, provocando extrema escasez de fondos prestables en moneda local y graves problemas contractuales para la estipulación de contratos crediticios a mediano y largo plazo.

A los fines de incrementar la capacidad productiva de las PyME industriales y mejorar su productividad y su competitividad internacional –aspectos fundamentales para su desarrollo y, al fin de cuentas, para el desarrollo económico y social del país-, se hace necesario corregir las deficiencias estructurales del mercado crediticio argentino.

Mientras estas correcciones tienen lugar, se puede llevar adelante una política de desgravación de utilidades reinvertidas para este segmento, cuya principal fuente de financiamiento consiste en los fondos propios, altamente dependientes de la rentabilidad lograda.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar