El 35 por ciento de las empresas que operan en el país proyecta un aumento de las renuncias voluntarias durante 2026.
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SUSCRIBITERemuneración, cambio generacional en expectativas y competencia intersectorial son los principales factores.
El 35 por ciento de las empresas que operan en el país proyecta un aumento de las renuncias voluntarias durante 2026.
Así lo mostró el más reciente informe sobre el Mercado Laboral 2026 de Adecco Argentina.
Las conclusiones a las que llegaron los especialistas en Recursos Humanos fueron que el salario sigue siendo importante, pero ya no es el único factor determinante.
El crecimiento profesional y flexibilidad aparecen como principales motivos de cambio; y la capacitación (24%), retención (21%) y atracción (18%) lideran las prioridades empresariales.
Asimismo, el bienestar y el clima laboral (16%), para el trabajador, ganan protagonismo por sobre los ajustes salariales.
El marco es un escenario laboral donde las expectativas crecen y las decisiones laborales se vuelven más dinámicas.
Las tres fuerzas que explican la rotación voluntaria en 2026 son la pretensión salarial, el cambio generacional en expectativas -propósito, crecimiento, flexibilidad- y la competencia intersectorial por talento escaso.
El trabajador argentino de hoy quiere ganar bien, pero también quiere saber para qué trabaja, crecer dentro de la organización y tener autonomía sobre su tiempo.
"El trabajador argentino de 2026 no es el mismo de hace cinco años. Hoy llega a una entrevista preguntando por el propósito de la organización, las posibilidades de desarrollo y la flexibilidad, antes de preguntar por el sueldo", señaló Victoria Loza, directora de Recursos Humanos de Adecco Argentina.
"Eso no significa que el salario no importe: sigue siendo determinante. Pero las empresas que solo compiten con dinero están perdiendo talento frente a organizaciones que construyeron algo más: una cultura donde la gente quiere estar", subrayó.
Cuando se les preguntó a las áreas de RR.HH. cuáles son sus prioridades estratégicas para este año, capacitación y desarrollo encabeza la lista con el 24%, seguida por retención del talento (21%) y atracción de nuevos perfiles (18%).
El bienestar y el clima organizacional aparecen en el cuarto lugar con el 16 por ciento.
Las empresas están invirtiendo en exactamente lo que las personas piden: crecer, sentirse valoradas y trabajar en un entorno que las cuide.
El salario, representado en los ajustes en las remuneraciones, aparece recién en el quinto lugar con el 12%.
No porque no importe, sino porque las organizaciones más avanzadas ya entienden que no es suficiente por sí solo.
Las empresas que logran mejores niveles de retención comparten algunos rasgos en común: comunican con claridad el propósito de la organización, ofrecen oportunidades reales de desarrollo profesional y construyen esquemas de trabajo que respetan la vida personal.
No son necesariamente las que más pagan, son las que mejor entienden qué motiva a su gente.
"La gestión del talento se volvió una variable directamente ligada a la competitividad del negocio. Sin embargo, muchas organizaciones no cuentan con las herramientas ni con la mirada externa necesarias para abordar este desafío", afirma Patricio Dewey, director Comercial & Marketing.
"Ahí es donde el acompañamiento de partners especializados marca la diferencia, al traducir estas tendencias en estrategias concretas de atracción y retención", aclaró.
Por el contrario, las políticas de desvinculaciones en Argentina, actualizadas por la reforma laboral de 2026, implican cambios clave, incluyendo la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y la exclusión de conceptos como aguinaldo y vacaciones proporcionales en el cálculo de indemnizaciones.
Se mantiene la indemnización por despido sin causa, equivalente a un mes de sueldo por año de servicio o fracción mayor a tres meses, y se establecen plazos de preaviso de 15 días a un mes.
