La cuenta corriente de la balanza de pagos cerró el segundo trimestre del año con un superávit de 2.214 millones de dólares, gracias a un aumento histórico de las ventas al exterior.
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SUSCRIBITELas exportaciones de bienes alcanzaron los US$ 27.557 millones y las de servicios, US$ 4.942 millones.
La cuenta corriente de la balanza de pagos cerró el segundo trimestre del año con un superávit de 2.214 millones de dólares, gracias a un aumento histórico de las ventas al exterior.
Así lo mostró el más reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El resultado de abril a junio se explicó por los saldos positivos obtenidos en el balance comercial de bienes, por US$ 9.293 millones, y en el ingreso secundario, de US$ 1.055 millones.
Estos fueron parcialmente compensados por los saldos negativos registrados en el ingreso primario (−US$ 6.032 millones) y en la balanza de servicios (−US$ 2.102 millones).
En total, las exportaciones de bienes alcanzaron los US$ 27.557 millones y las de servicios, US$ 4.942 millones.
Si se suman ambos resultados, se llega a los US$ 32.499 millones, registrando un crecimiento de 28,2% contra el segundo trimestre de 2025.
De esta manera, la balanza vuelve a cerrar con un resultado positivo tras haber caído en el primer trimestre del año, producto de la salida de dólares por turismo, transporte y pago de rentas al exterior.
A su vez, contrasta con el déficit estimado para el mismo período de 2025, en el que la cuenta corriente registró un saldo negativo de US$ 2.452 millones.
El cambio se explicó, principalmente, por el aumento de las exportaciones de bienes (US$ 6.500 millones), un menor déficit en la cuenta de servicios (−US$ 330 millones) y una caída en las importaciones de bienes (−US$ 125 millones).
La cuenta de ingreso secundario también se incrementó en US$ 177 millones.
En contraposición, se observó una suba interanual del déficit del ingreso primario de US$ 2.466 millones, originada casi en su totalidad en los movimientos de la renta de la inversión.
Al 30 de junio de 2026, el stock de deuda externa bruta totalizó US$ 327.855 millones, lo que implicó un incremento de US$ 4.724 millones respecto al primer trimestre. Del monto total, más de la mitad pertenece al Estado (55,2%).
El aumento estuvo influenciado por la suba del endeudamiento del Gobierno hasta los US$ 181.113 millones (+US$ 6.534 millones) y US$ 5.606 millones de las sociedades captadoras de depósitos (+US$ 85 millones), exceptuando el Banco Central.
En sentido contrario, el endeudamiento de la autoridad monetaria disminuyó hasta los US$ 33.226 millones (-US$ 1.527 millones) al igual que el de las sociedades no financieras, hogares e instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares (ISFLSH) que pasó a los US$ 106.243 millones (-US$ 321 millones).
Este último representó el 32,4 por ciento de la deuda total.
La deuda de las otras sociedades financieras cerró en US$ 1.666 millones (-US$ 48 millones).
En el desagregado por monedas, el dólar abarcó el mayor porcentaje de la deuda con US$ 222.258 millones (67,8%).
En segundo lugar quedaron los Derechos Especiales de Giro con US$ 64.587 millones (19,7%), siendo la mayor parte con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por US$ 57.705 millones.
Por debajo quedaron el yuan con US$ 21.420 millones (6,5%), el euro con US$ 12.103 millones (3,7%), el peso con US$ 6.123 millones (1,9%) y, en último lugar, otras monedas con US$ 1.364 millones (0,4%).
Respecto a los pasivos que mantiene el Gobierno con los organismos multilaterales, se ubicó -en primer lugar- el FMI, seguido del Banco Interamericano de Desarrollo (US$ 18.806 millones) y del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (US$ 12.723 millones). El resto suma, en total, US$ 8.338 millones.
