La calificadora S&P Global Ratings elevó la nota crediticia de Entre Ríos de “CCC+” a “B-” con perspectiva estable, tras destacar la administración de la deuda pública provincial y una operación financiera por US$ 300 millones que permitió reducir riesgos de refinanciación y ordenar vencimientos.
La mejora ubicó a la provincia un escalón por encima de la nota soberana de la República Argentina, actualmente en “CCC+”.
Así lo informó la Gobernación provincial en un comunicado.
Pulgar arriba para la gestión de Entre Ríos
La decisión refleja principalmente una administración “activa y responsable” de la deuda pública entrerriana, resaltaron las autoridades.
S&P puso especial énfasis en una operación financiera por US$ 300 millones realizada por la provincia, que permitió ordenar vencimientos, reducir pagos previstos para los próximos años y disminuir el riesgo de refinanciación.
De acuerdo con la información oficial, la operación resultó neutral en términos de deuda, ya que los fondos obtenidos se destinaron principalmente a recomprar o refinanciar obligaciones existentes, sin incrementar el endeudamiento provincial.
La mejora de la calificación se sumó además a una reciente suba de nota realizada por FIX SCR, que también remarcó la evolución positiva del perfil financiero de Entre Ríos.
“Esta mejora fortalece la posición financiera de la Provincia y nos permite seguir trabajando para generar mejores condiciones de desarrollo para todos los entrerrianos”, especificaron desde la administración provincial.
E indicaron además que continuarán con una gestión orientada a sostener la estabilidad financiera, mejorar la calidad del gasto público y avanzar en obras y servicios esenciales para el desarrollo provincial.
Financiamiento en el mercado
En febrero pasado, Entre Ríos regresó al mercado internacional de deuda luego de casi una década y concretó la emisión de un bono con vencimiento en 2033 por u$s300 millones, con una tasa de rendimiento (TIR) del 9,875% anual en dólares.
La provincia salió inicialmente a buscar hasta u$s 500 millones, pero finalmente decidió convalidar ofertas por un monto menor, priorizando el costo financiero y la calidad de la demanda.
Desde el Ejecutivo provincial definieron la operación como “exitosa”, al considerar que permitió mejorar las condiciones frente a antecedentes previos y avanzar en el objetivo de ordenar el perfil de deuda.
Y destacaron que la nueva estructura contribuirá a fortalecer la liquidez y dar mayor previsibilidad financiera en los próximos años.