El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó en su nuevo informe de perspectivas que la guerra contra Irán restará al menos 2 décimas al crecimiento de la economía mundial este año, que avanzará un 3,1 por ciento.
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SUSCRIBITELos principales perjudicados serán los grandes importadores de materias primas.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó en su nuevo informe de perspectivas que la guerra contra Irán restará al menos 2 décimas al crecimiento de la economía mundial este año, que avanzará un 3,1 por ciento.
El impacto del conflicto se sentirá especialmente las economías emergentes.
Si la guerra no termina a mediados de este año, el organismo plantea otros dos escenarios más adversos: Uno intermedio en el que la economía se reduciría ocho décimas, hasta el 2,5%, y el peor, en el que el crecimiento global caería al 2%, trece décimas menos.
El dato calculado por el FMI en su nuevo informe de Perspectiva Económica Global (WEO) es dos décimas inferior a su anterior pronóstico de enero, cuando el organismo atisbaba una economía que se sacudía el lastre de la política arancelaria de Donald Trump y recibía el impulso de la inteligencia artificial (IA).
La nueva previsión supone tres décimas menos de crecimiento que el registrado en 2025 y subraya la especial vulnerabilidad en la que quedan Medio Oriente y algunas economías emergentes -sobre todo las que son grandes importadoras de materias primas y tienen poco margen de maniobra presupuestaria- debido a la guerra.
Estas últimas serían las más expuestas al alza de los precios de la energía y los alimentos, al deterioro de las expectativas de inflación y a un endurecimiento de las condiciones financieras, cuya severidad dependerá de lo que dure el conflicto.
El conflicto generó un escenario excepcional, por lo que el FMI hizo esta vez una “previsión de referencia” en vez de su habitual pronóstico base.
Esta se basa en el supuesto de que la guerra se solvente a mediados de este año y es el primero de los tres escenarios posibles dibujados por el FMI.
En este marco, el organismo dejó intacta su estimación global para las economías avanzadas, que mantendrían un avance del 1,8% en 2026, una décima menos que el año pasado.
Respecto a la revisión de perspectivas que hizo en enero, el organismo redujo en una décima el crecimiento de Estados Unidos (2,3%) y China (4,4%) y en dos el de la eurozona (1,1%).
A su vez, debajó en tres décimas el crecimiento del conjunto de las economías emergentes y en desarrollo, que se expandirían un 3,9%.
La peor parte se la llevaron los países de Oriente Medio y Asia Central, que, incluso con la guerra resuelta en torno a junio, crecerían este año dos puntos porcentuales menos, un 1,9%, en relación a la previsión de enero.
La economía de Irán en 2026 pasó de un crecimiento previsto en enero del 1,1% a una contracción del 6,1%, mientras que otros grandes exportadores de energía que dependen directamente del estrecho de Ormuz, como Irak o Catar, se contraerían entre casi el 7 y el 9%.
En cuanto a inflación, la entidad prevé que los efectos del cierre de Ormuz impulsen una tendencia inflacionaria al alza que se estaba moderando después los aranceles de Trump y pronostica que los precios subirán un 4,4% en el mundo en 2026 (seis décimas más que lo previsto en enero) y un 3,7% en 2027 (tres décimas más).
En los otros dos escenarios planteados por el FMI el impacto de la guerra es aún mayor.
En el intermedio, el crecimiento mundial se desaceleraría aún más, hasta quedar en el 2,5%, con la inflación alcanzando un 5,4% este año, mientras que, en el peor de los tres contextos, en el que los precios del gas y el petróleo estarían altos más tiempo y se registrarían "mayores daños a la infraestructura energética en la región en conflicto", lo que reduciría el crecimiento global al 2% en 2026 y la inflación escalaría al 6%.
El organismo anticipó que el impacto sobre los emergentes "sería casi el doble que el observado en las economías avanzadas" en cada uno de estos posibles escenarios.
Por otro lado, el informe describe una tendencia general hacia la fragmentación geoeconómica por los crecientes riesgos geopolíticos o la posible extensión o modificación de los aranceles estadounidenses y sigue dibujando dudas sobre la verdadera penetración que pueda acabar teniendo la IA en la productividad.
El FMI insta a las autoridades a estar muy atentas para preservar estabilidad financiera y de precios y proteger a los ciudadanos más expuestos al encarecimiento de la energía y los alimentos, además de fortalecer colchones presupuestarios.
El FMI alertó sobre los riesgos del crédito privado, volatilidad en el mercado de bonos debido a la guerra en Irán y el apalancamiento en inversiones relacionadas con la Inteligencia Artificial (IA), según indicó en la publicación del informe de Estabilidad Financiera Global.
"Los riesgos a la estabilidad financiera global son elevados. El sistema financiero global están confrontando la guerra en Oriente Medio, potenciales presiones inflacionarias y aumento del riesgo de condiciones financieras más restrictivas", indicó el estudio.
El relevamiento reflejó que las mayores incertidumbre, presiones inflacionarias y volatilidad en los mercados de deuda soberana ponen mayor presión en los mercados emergentes.
"Los mercados emergentes han sido bastante resilientes gracias a políticas creíbles, pero por eso es importante que los bancos centrales actúen de manera decisiva en cuanto aumenten los riesgos", indicó el director adjunto del Departamento de Mercados de Capital y Monetario, Jason Wu.
El FMI identificó "vulnerabilidades en el crédito privado y una mayor concentración del riesgo de mercado en los sectores relacionados con la IA".
Las dudas sobre el apalancamiento en los mercados de crédito privado, que no están vinculados con instituciones bancarias tradicionales, son uno de los puntos en los que el informe muestra más dudas.
"Es algo que tiene un riesgo sistémico contenido, pero si más partes de este sector comienzan a liquidarse, eso ciertamente puede tener un impacto en nuestra evaluación general", indicó en rueda de prensa Tobias Adrian, director encargado de mercados de capital del FMI.
El mercado de crédito privado, valorado en unos 1,8 billones de dólares y que engloba diversos mecanismos de gestión y compraventa de deuda, se está enfrentando a dudas y a demandas de retiro de fondos.
"El sector del crédito privado se ha convertido recientemente en una fuente de preocupación de los inversores", en parte por suspensiones de pagos de alto perfil, lo que, según el informe, "sugiera estándares de préstamos laxos y diligencia debida insuficiente en algunos prestatarios", algo que se suma a la exposición al altamente apalancado sector de las inversiones en IA.
Por ello, el FMI aconseja vigilar esta parte del sector financiero si se dan escenarios de alto estrés sistémico, ya que podría combinarse con otros ‘shocks’ y amplificar las consecuencias en la estabilidad financiera mundial.

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