La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) culpó a la guerra comercial desatada por Donald Trump por la ralentización de la economía mundial y la situó como el principal riesgo en la situación actual.
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SUSCRIBITEEl crecimiento económico global quedará en un 3,2% este año.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) culpó a la guerra comercial desatada por Donald Trump por la ralentización de la economía mundial y la situó como el principal riesgo en la situación actual.
Al respecto, advirtió que si se prolonga la disputa "sólo habrá perdedores".
"Una guerra comercial sostenida no tendrá ganadores. Sólo habrá perdedores", subrayó el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, en la presentación a la prensa de su informe de Perspectivas.
El directivo mencionó que para la economía global y para las diferentes economías lo más beneficioso sería "una resolución duradera de las tensiones", en respuesta a una pregunta sobre quiénes podrían ser los ganadores de la escalada arancelaria lanzada por Trump.
Según el representante de la entidad, eso debería hacerse de forma que preserve los mercados abiertos y necesita una cooperación bilateral y multilateral porque "ofrecen la oportunidad de un crecimiento más fuerte y sostenible", con un aumento del nivel de vida de la población.
En su informe, la OCDE reflejó que la economía global se muestra bastante resistente al choque de los aranceles, pero sobre todo porque los efectos no se han hecho sentir todavía plenamente, como también argumentó el economista jefe, el portugués Álvaro Pereira.
Según los cálculos de la organización, el tipo efectivo de aranceles que aplica Estados Unidos, que era inferior al 3% a principios de año, se ha disparado con Trump.
Solo desde mayo hasta finales de agosto subió 4,1 puntos porcentuales y se situó en el 19,5%, que es el máximo desde 1934.
Los países en principio más afectados son los propios Estados Unidos, pero también México y Canadá, debido a lo integradas que están sus economías, dada la dependencia comercial de los dos últimos con la primera potencia mundial.
La OCDE estima que el crecimiento económico global, que fue del 3,3%, pasará al 3,2% este año, lo que significa tres décimas más de lo que auguraba en junio, y eso en buena medida por revisiones al alza de países emergentes como Brasil, India e Indonesia. Para 2026, espera un 2,9%, como hace tres meses.
Entre las ralentizaciones más marcadas dentro del G20, se destacan las de Estados Unidos (del 2,8% en 2024 al 1,8% en 2025 y al 1,5% en 2026) y México (del 1,4% en 2024 al 0,8% en 2025 y al 1,3% en 2026).
Por otra parte, la OCDE alertó sobre el retraso que están acumulando los países europeos y Japón en tecnologías de la comunicación como la Inteligencia Artificial (IA) comparados con Estados Unidos, teniendo en cuenta el impacto que eso tiene en la mejora de la productividad y de la economía.
Entre 2014 y 2023, la inversión en programas informáticos y en datos en Estados Unidos se disparó un 159%, mientras el incremento en Europa se quedó en el 55% y en Japón en el 8%, indicó Cormann.
El directivo vinculó directamente esas cifras con una progresión mayor de la productividad en Estados Unidos que en Europa y en Japón en ese tiempo.
Por eso, insistió en que "la inversión digital tiene que acelerarse, en particular en Europa y Japón si se compara con Estados Unidos".
Para ilustrar la importancia de esas nuevas tecnologías, Pereira señaló que incluso en un escenario de adopción lenta, la Inteligencia Artificial contribuirá con entre 0,2 y 0,4 puntos porcentuales al crecimiento anual de la productividad en los países del G7 durante la próxima década.
Con políticas que permitieran una adopción rápida, la progresión de la productividad sería de entre 0,7 y 0,9 puntos porcentuales adicionales.
De hecho, la OCDE atribuye a la fuerte suba de la inversión en las tecnologías punteras en Estados Unidos la resistencia de su economía, hasta el punto de que está permitiendo compensar en parte el efecto negativo de la política arancelaria de Donald Trump.
Hasta el punto de que la organización lanza un aviso sobre el hecho de que en algunos mercados las valoraciones de las empresas del sector han alcanzado niveles históricamente altos; y eso podría suponer un riesgo de inestabilidad financiera.
No obstante, Pereira, puntualizó que eso no significa que estén anticipando una corrección bursátil, sino simplemente que es uno de los riesgos por la fuerte apreciación que han tenido algunos activos, entre los que señaló igualmente las criptomonedas o el oro.
