La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se mostró menos pesimista que en septiembre sobre el efecto de ralentización que la imprevisible política arancelaria de Donald Trump va a tener para la economía de los grandes países desarrollados, y en particular de Estados Unidos.
El desarrollo de la la economía global
Para la OCDE, influirán factores como la orientación expansionista de las políticas macroeconómicas, la mejora de las condiciones financieras ante el optimismo sobre el impacto que tendrán las nuevas tecnologías, así como al aumento de los intercambios y las inversiones necesarias para la Inteligencia Artificial.
La revisión más significativa es la de Estados Unidos, para los que ahora se espera un incremento del producto interior bruto (PIB) del 2% este año (dos décimas más de lo calculado en septiembre y cuatro más que en junio), del 1,7% en 2026 (dos décimas más que en septiembre) y un 1,9% en 2027.
También hay una corrección al alza del crecimiento de la zona euro hasta un, en todo caso modesto, 1,3% este año (una décima más que en septiembre y tres más que en junio) y un 1,2% en 2026 (dos décimas más que en septiembre), sobre todo gracias a España.
La economía española tendrá este ejercicio una progresión del 2,9% (tres décimas más de lo que anticipaban en septiembre y cinco más que en junio), un 2,2% en 2026 (dos más que en septiembre y tres más que en junio) y un 1,8% en 2027.
De esa forma, España será, entre las grandes economías desarrolladas, la que registrará el mayor crecimiento este año y el próximo sólo por detrás de Turquía, para la que se espera un alza del 3,6% en 2025 y del 3,4% en 2026.
La OCDE también ha mejorado sus perspectivas para Japón, que debería progresar este año un 1,3% (dos décimas más de lo anticipado en septiembre y seis más que en junio) y un 0,9% en 2026.
En cuanto a las grandes potencias emergentes, los autores del estudio mejoraton las expectativas para Arabia Saudita, India, Indonesia o Brasil, que debería crecer un 2,4% en 2025 (una décima más de lo augurado en septiembre y tres más que en junio), un 1,7% en 2026 y un 2,2% en 2027.
Las condiciones son menos favorables para México, uno de los principales damnificados de los aranceles impuestos por Trump, debido a su dependencia de las exportaciones a Estados Unidos.
Su PIB debería subir únicamente un 0,7% en 2025 (una décima menos de lo previsto en septiembre) y un 1,2% en 2026 (también una décima menos).
En cuanto a China, que se considera relativamente inmunizada a los sobresaltos arancelarios del presidente estadounidense, su crecimiento se presume sólido tanto este año con un 5% (una décima de lo estimado en septiembre y tres más que en junio) como en 2026 (4,4%) y en 2027 (4,3%).
En su conjunto, la economía mundial que el pasado año había crecido un 3,3%, lo hará a un ritmo del 3,2% este año, del 2,9% el próximo y del 3,1% en 2027.
Efecto de la reducción de aranceles
El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, consideró que la gran prioridad económica es "un diálogo constructivo" para reducir las tensiones comerciales y, aun sin nombrar directamente a Estados Unidos, subrayó que reducir los aranceles traería mayor crecimiento económico.
En concreto, reducir los aranceles en 1,5 puntos porcentuales permitiría un aumento del producto interior bruto (PIB) mundial de cerca de 0,3 puntos, destacó el ejecutivo en la presentación a la prensa del informe semestral.
El impacto sería de 0,2 puntos en las economías avanzadas y de más de 0,3 puntos en las economías y mercados emergentes.
Otro de los efectos que tendría esa rebaja de los aranceles sería una menor inflación, en concreto unos 0,22 puntos menos globalmente, con un descenso de 0,15 puntos en las economías avanzadas y de 0,22 en las economías emergentes.
En su informe de Perspectivas, la entidad se mostró algo menos pesimista sobre el impacto de las subas de aranceles decididas por el presidente estadounidense, Donald Trump, de lo que había anticipado en sus precedentes previsiones que había publicado en septiembre (las interinas) y en junio.
La directora de política e investigación de la OCDE, Asa Johansson, indicó que el efecto menos fuerte de lo esperado hace unos meses de los aranceles impuestos por Estados Unidos a las importaciones de muchos de sus principales socios comerciales se debe a dos factores.
Por una parte, precisó que las empresas están utilizando sus reservas acumuladas para compensarlos en parte y también están reduciendo sus márgenes de beneficio "para amortiguar algunos aumentos de los precios".
Por otra, advirtió de que hay una diferencia entre el momento en que se anuncia el ascenso de los aranceles y el de su aplicación, y aseveró que al cabo del tiempo tendrán un impacto sobre los precios y sobre el consumo.
Johansson se refirió igualmente a que las políticas monetarias de bajas tasas de interés están favoreciendo la actividad y en la misma línea está actuando el tirón de la inversión relacionada con la inteligencia artificial, particularmente fuerte en Estados Unidos.
En la primera mitad del año, las inversiones en tecnologías de la información y la comunicación representó en Estados Unidos cerca del 0,5% de su PIB, un porcentaje netamente superior al de la media en el período 2023-2024 y también claramente por encima del constatado en otros países desarrollados.