La firma apunta a promover prácticas de comercialización éticamente responsables y socialmente justas, que rescaten su cultura y sus saberes.
El emprendimiento que realza el rol de las mujeres argentinas
En una entrevista con Somos Pymes, Glenda Saintotte, diseñadora de interiores y fundadora de Maki Warmi, explicó cómo surgió la idea.
"Durante casi diez años trabajé como tripulante de cabina y viajaba un montón al norte del país. En las escalas, con la tripulación nos encantaba recorrer los pueblitos", indicó en el inicio de la charla.
"Ahí me enamoré del trabajo de las artesanas que veía tejiendo bajo los árboles. Al mismo tiempo estudiaba diseño de interiores, y siempre me quedó dando vueltas en la cabeza la idea de cómo hacer para visibilizar el arte milenario y traer esas piezas únicas a Buenos Aires", recordó.
"A fines de 2019 decidí dar el salto definitivo, renuncié a la aerolínea y fundé Maki Warmi", enfatizó.
Al ser consultada sobre lo que faltaba en el mercado en ese entonces, la emprendedora declaró: "Conectar la tradición textil ancestral con el interiorismo contemporáneo, dándole el valor real que merece lo hecho a mano".
"En un mundo donde todo es industrial e inmediato, vimos que había un espacio para objetos únicos, con alma, historia, que respetaran los tiempos de la naturaleza, algo que el público empezó a valorar muchísimo", admitió.
"Además, detectamos que faltaba tender un puente hacia el exterior; vimos la enorme oportunidad de abrir nuevos mercados y llevar estas piezas únicas más allá de nuestras fronteras", puntualizó.
Y confesó: "Sentíamos que el diseño artesanal argentino tenía el potencial y la calidad para vestir hogares en cualquier rincón del mundo, y que era el momento de hacer conocer el talento de nuestras comunidades a nivel internacional".
Las claves del éxito
"Como empezamos con un capital mínimo, no tenía showroom y decidí exhibir las alfombras en la galería de mi casa en San Isidro. Todo el marketing era de boca en boca, en redes", resaltó Glenda en otro tramo de la conversación.
"Cuando recién arrancábamos y todo era incertidumbre, me tocó recibir en esa misma galería a Andrea Frigerio, que había conocido la marca por Instagram y vino a elegir su alfombra. Ver que una figura tan reconocida valoraba nuestro concepto artesanal fue el primer gran indicio de que íbamos por el camino correcto", destacó.
¿Por qué decidiste emprender? "Sentí la necesidad de liderar un proyecto propio que combinara el diseño con un propósito social y de desarrollo regional", subrayó Saintotte.
"Venía de un trabajo muy estable pero demandante y dejar esa estabilidad corporativa me dio mucho vértigo, pero me motivaba mi familia y el desafío de demostrar que el valor artesanal argentino tiene calidad de exportación y puede competir en los mercados más exigentes del mundo", especificó.
En 2022, Maki Warmi fue una de las ganadoras del certámen Fedex para PyMEs, organizado por la compañía de courier internacional.
Los fondos del premio se destinaron a la construcción de un galpón de acopio para las tejedoras de Santiago del Estero. Esto les permitió mantener la lana al resguardo del viento, el polvo y la lluvia, y planificar mejor su trabajo.
Para ampliar la marca, "arrancamos con un par de contactos y hoy articulamos de forma sostenible el trabajo de más de 50 familias de artistas del tejido en Santiago del Estero, Salta, Catamarca y Jujuy", dijo Glenda.
Y reconoció: "Lograr esa escala fue un proceso hermoso pero desafiante, y ahí el acompañamiento de FedEx fue clave. Contar con su colaboración nos dio la confianza que necesitábamos para animarnos a cruzar fronteras y llevar nuestros diseños al exterior de forma segura".
"Esa apertura al mercado internacional hizo que el volumen creciera muchísimo; por eso nos mudamos a zona norte y hoy nuestro showroom y centro de operaciones es un galpón grande en San Isidro", continuó.
Expansión del proyecto
Sobre el final de la entrevista, Glenda confesó que "hubo dos hitos clave para escalar la PyME".
"El primero fue digital y orgánico durante la pandemia: nuestros propios clientes se convirtieron en embajadores de marca enviándonos fotos de nuestros productos en sus casas lo que impulsó el e-commerce. El segundo fue la internacionalización", precisó.
"Para una estructura chica, la logística es el eslabón crítico. La colaboración de FedEx como operador global nos dio el respaldo para consolidar un modelo mayorista B2B seguro", exclamó.
"Gracias a eso armamos una red de revendedores y representantes en el exterior, logrando que el producto llegue a mercados hipercompetitivos de manera eficiente, además de ampliar nuestro canal de e-commerce para llevar los productos a consumidores finales internacionales", aseveró.
En cuanto a la actualidad de la compañía, Saintotte relató: "Hoy estamos en un gran momento de consolidación donde nuestras alfombras de la colección Sacha obtuvieron el Sello del Buen Diseño del Ministerio de Economía, y exportamos regularmente a mercados como Estados Unidos –con fuerte presencia en Nueva York, Miami y California–, Alemania, España y Australia".
"Como PyME, los desafíos son constantes: desde el impacto climático en el territorio que altera los tiempos de producción –como las recientes inundaciones en el norte–, hasta educar al consumidor global sobre el valor del 'slow design'", detalló.
Y amplió: "A mitad de mayo nos reunimos para cerrar la incorporación de un representante exclusivo y abrir formalmente un canal comercial en Chile. Es un mercado con un potencial enorme para el interiorismo de alta gama y nos entusiasma muchísimo".
"El desafío ahora es replicar el éxito que logramos en Europa y Estados Unidos del otro lado de la cordillera, consolidando a la marca en el mapa del diseño latinoamericano", concluyó.