La siembra de trigo y cebada finalizó en el sur bonaerense, una de las principales zonas productivas de ambos cereales, con una caída conjunta en el área implantada del 6% respecto a la campaña pasada.
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SUSCRIBITEEsto se debió al clima y los márgenes ajustados.
La siembra de trigo y cebada finalizó en el sur bonaerense, una de las principales zonas productivas de ambos cereales, con una caída conjunta en el área implantada del 6% respecto a la campaña pasada.
Esto se debió a inconvenientes climáticos y márgenes ajustados, que hicieron a los productores optar por una mayor superficie a la próxima campaña de granos gruesos.
De acuerdo a un informe de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCP), se sembraron 2,55 millones de hectáreas.
Unas 1,51 millones correspondieron al trigo, que registró una caída del 8%, mientras que el área destinada a cebada se contrajo 4% hasta las 1,04 millones de hectáreas.
La entidad graficó que si bien la campaña comenzó con perspectivas favorables, impulsadas por una adecuada disponibilidad de agua en los perfiles, “el exceso de humedad, las precipitaciones recurrentes y la falta de piso condicionaron el avance de las labores en gran parte de la región”.
A esta situación se sumó el retraso en la cosecha de los cultivos estivales -como el maíz, la soja y el girasol-, que limitó la disponibilidad de lotes para la implantación de trigo y cebada.
Pero también el contexto económico condicionó las decisiones de siembra: “los márgenes ajustados llevaron en numerosos casos a priorizar los ambientes de mayor potencial o a reducir la superficie destinada principalmente a trigo”.
“Como resultado, parte de la intención inicial de siembra no llegó a concretarse y numerosos lotes fueron finalmente reprogramados para cultivos de gruesa”, finalizó el informe de la BCP.
Otro estudio de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC) precisó que la siembra de trigo se encuentra demorada por excesos hídricos.
Durante la semana pasado solo registró un progreso de 0,5 puntos porcentuales, por lo que el área implantada alcanzó el 99% de las 6,5 millones de hectáreas estipuladas para el cereal, superficie 3% menor a la del año pasado.
“Pese a que las labores podrían extenderse durante todo el mes de agosto, colaboradores aseguran que la siembra de ciclos cortos queda comprometida con el estado actual de los lotes”, puntualizó la entidad.
Sin embargo, “sobre el centro-oeste y norte del área agrícola, la condición hídrica no genera mayores inconvenientes y permite progresar con las tareas de refertilización y pulverización de fungicidas ante la aparición de algunos focos de roya”, identificó el informe.
En cuanto a la fenología, el 44,2% del área transita desde macollaje en adelante, concentrándose los lotes más avanzados en el norte del área agrícola, donde el 97% del cereal presenta condición Normal a Excelente.
