El sector de las telecomunicaciones en América Latina pudo expandirse en el último tiempo gracias a la fibra óptica.
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SUSCRIBITEEsto se produjo ante un aumento del tráfico de datos, el consumo de contenidos digitales y la adopción de servicios en la nube.
El sector de las telecomunicaciones en América Latina pudo expandirse en el último tiempo gracias a la fibra óptica.
Al cierre de 2024, la región tenía más de 116 millones de suscripciones de banda ancha fija residencial, penetración cercana al 55% de los hogares, según estimaciones de S&P Global Market Intelligence.
El progreso se dio en un contexto marcado por el avance acelerado de la fibra óptica hasta el hogar (FTTH) y por mayores exigencias de inversión que están impulsando procesos de consolidación y reorganización corporativa en la región.
El crecimiento del acceso fijo fue liderado casi en su totalidad por la fibra, donde, según TeleGeography, a septiembre de 2024 la tecnología concentraba alrededor del 69% de las suscripciones de banda ancha fija en América Latina, frente a cerca del 5% registrado una década antes.
El aumento del tráfico de datos, el consumo de contenidos digitales y la adopción de servicios en la nube han incrementado la presión sobre los operadores para ampliar capacidad y modernizar redes.
Al respecto, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advirtió que el financiamiento de redes de nueva generación exige volúmenes de capital cada vez mayores, en un escenario en el que los ingresos del sector crecen a un ritmo más moderado que la inversión requerida.
Este desajuste contribuyó a acelerar procesos de fusiones, adquisiciones y desinversiones en distintos mercados latinoamericanos, operaciones que, según S&P Global Market Intelligence, buscan optimizar estructuras de costos, ganar escala y concentrar inversiones en mercados considerados estratégicos, donde la competencia cada vez está más concentrada.
Algunos operadores con presencia consolidada en la región midieron el alcance de la infraestructura desplegada durante las últimas dos décadas.
Entre ellos se encuentra la compañía española Telefónica, que opera en varios países de América Latina a través de su marca Movistar.
En Colombia, la empresa invirtió más de 19 billones de pesos (unos 5.140 millones de dólares de hoy) entre 2006 y 2025 en el desarrollo y modernización de redes de telecomunicaciones.
Como resultado de ese proceso, el 100% de sus clientes de internet fija en Colombia se conecta actualmente mediante fibra óptica, con 1,59 millones de accesos y presencia en 96 ciudades y municipios.
Además, en el segmento móvil señala que la red alcanza a más de 35 millones de usuarios, tras la puesta en marcha de una red unificada. La cobertura 4G LTE supera los 1.120 municipios, mientras que los servicios 5G están disponibles en más de 50 ciudades, según datos de la compañía.
Con ello, Movistar cerró el período reportado con 24,4 millones de clientes en Colombia, de los cuales 20,8 millones corresponden a servicios móviles y 3,6 millones a servicios fijos.
En paralelo a estos indicadores operativos, el sector de telecomunicaciones en América Latina registra procesos de reorganización corporativa y, en el caso de Telefónica, la compañía está haciendo venta de activos en varios países, enmarcados en una estrategia global de asignación de capital y priorización de mercados.
