El comercio digital creció un 35,3 por ciento durante los últimos diez años en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y pasó a representar casi el 26 por ciento del comercio total en 2024.
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SUSCRIBITELos productos y servicios entregados por vía electrónica ocuparon el 13,2% del total de las operaciones.
El comercio digital creció un 35,3 por ciento durante los últimos diez años en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y pasó a representar casi el 26 por ciento del comercio total en 2024.
Esto se debió a la performance de los servicios recibidos por vía electrónica, que se dispararon durante la pandemia de Covid y que, después de un retroceso posterior, volvieron a repuntar.
En un informe, la entidad explicó que el comercio encargado por vía electrónica -tanto productos y servicios materiales como digitales- experimentó una progresión menos fuerte en esos diez años (del 26,6%), pero más lineal, y suponía un 12,7% en 2024.
Los productos y servicios digitales y entregados por vía electrónica supusieron un 13,2 por ciento en 2024, tras experimentar un fuerte avance en 2020 con la epidemia de coronavirus.
Este contexto obligó a mucha gente a quedarse en casa durante los confinamientos (ese año llegó a pesar un 13,2% del comercio total, frente al 10,5 % en 2019) y un retroceso en los dos años siguientes.
El peso del comercio digital varía fuertemente de unos a otros países de la OCDE.
En 2023 (el último año para el que hay datos comparativos) representaba hasta un 55,2% en Reino Unido, un 43,6% en Suecia o un 34,5% en Hungría, frente a sólo el 10,1% en Noruega, el 14,1% en Italia o el 14,5% en Grecia.
España se situaba por debajo de la media, con un 22,2% en total, prácticamente repartido en partes iguales entre el comercio encargado por vía digital (11,2%) y el recibido por esa misma vía (11%).
La economía argentina crecerá 2,8 por ciento en 2026, un recorte de 1,6 puntos porcentuales con respecto al anterior pronóstico de la OCDE. En 2027 prevé un progreso de 3,5 por ciento.
Los analistas de mercado destacaron que el impulso a la actividad económica vendrá de las exportaciones del sector energético, la minería y del agro.
Con respecto a la inflación, prevén que el alza de precios finalice 2026 en 31% y descienda a 16% en 2027.
“La inflación se fortaleció desde mediados de 2025, alcanzando una tasa mensual de 2,6% en abril, lo que ralentizó la recuperación y el crecimiento de los salarios reales”, analizó el organismo.
También remarcó que el conflicto en Medio Oriente incrementó los precios del combustible ante el salto del barril de petróleo por lo que “dificulta los esfuerzos para reducir la inflación”.
No obstante, consideró que el camino de la desinflación puede tomar impulso a partir del segundo semestre del año, “respaldada por la contención de la demanda, una política monetaria estricta y una disciplina fiscal persistente”.
En otro tramo del informe, el organismo destacó además el programa de acumulación de reservas del Banco Central, aunque remarcó que las reservas netas siguen siendo negativas.
En ese contexto, consideró que seguir acumulando divisas contribuirá a avanzar en “un régimen cambiario más flexible, fortaleciendo la resiliencia ante las perturbaciones externas".
Sin embargo, advirtió que una desaceleración o implementación incompleta de las reformas económicas podría disminuir la confianza, limitar el crecimiento del consumo y la inversión, e incluso “provocar una renovada volatilidad cambiaria".
En otro tramo del informe, la OCDE también insistió en la necesidad de profundizar las reformas económicas.
“La eliminación gradual de los subsidios ineficientes, el aumento de la eficiencia del sector público y la sustitución de los impuestos distorsivos por impuestos más amplios sobre los ingresos y el consumo fortalecerían la estabilidad macroeconómica”, señalaron.
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