Un artículo del diario The Wall Street Journal subrayó que los principales bancos de Estados Unidos decidieron "archivar" el plan de rescate financiero por 20.000 millones de dólares que el gobierno de Javier Milei negociaba para blindar su programa económico.
Las entidades JPMorgan Chase, Bank of America y Citigroup desistieron de avanzar con el megapaquete que había sido impulsado originalmente por el secretario del Tesoro de Donald Trump, Scott Bessent.
En su lugar, las conversaciones giraron hacia una alternativa mucho más modesta y de corto plazo.
El rescate de los bancos estadounidenses a la Argentina
La publicación estadounidense detalla que los banqueros ahora evalúan una línea de crédito tipo "repo" por unos US$ 5.000 millones.
El objetivo de este financiamiento reducido sería auxiliar a la Argentina exclusivamente para afrontar el pago de deuda soberana de enero, estimado en US$ 4.000 millones, ante la imposibilidad de cerrar el acuerdo mayor.
El motivo del freno, según el reporte, radica en la falta de certezas sobre los colaterales.
Los bancos privados no habrían obtenido la "orientación del Departamento del Tesoro sobre qué garantías podían utilizar para protegerse de posibles pérdidas", lo que elevó el riesgo de la operación y enfrió el entusiasmo inicial.
Ante la consulta de una cuenta partidaria ("El Oráculo de Trenque Lauquen") que compartía el cable de urgencia sobre la suspensión del plan, el ministro de Economía, Luis Caputo, respondió en las redes sociales.
"Excelente pregunta", contestó el funcionario, quien evitó confirmar o desmentir categóricamente la información, pero sembrando dudas sobre la interpretación del mercado.
Los dólares que necesita el Gobierno
El plan original, anunciado por el secretario del Tesoro Scott Bessent y la administración de Donald Trump, contemplaba dos pilares.
El primero era un swap de divisas por US$ 20.000 millones con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y el segundo era una línea de crédito bancaria independiente por el mismo monto.
La situación política, sin embargo, cambió tras las elecciones legislativas de octubre, de acuerdo a la publicación estadounidense.
“El préstamo del sector privado no llegó a concretarse, ya que los bancos esperaban orientación del Departamento del Tesoro sobre qué garantías y colaterales podían utilizar para protegerse de posibles pérdidas", describió el WSJ.
"Ahora, los banqueros afirman que ya no se está considerando seriamente, según personas familiarizadas con las conversaciones”, destacó el diario.
En su lugar, las instituciones financieras han comenzado a diseñar un mecanismo de financiamiento alternativo: un préstamo de aproximadamente US$ 5.000 millones a través de una operación de recompra, conocida como “Repo”.
Bajo este esquema, Argentina entregaría una cartera de inversiones como garantía a cambio de dólares.
El objetivo inmediato, se explica, sería cubrir un pago de deuda cercano a US$ 4.000 millones previsto para enero.