La Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) manifestó su “profunda preocupación” ante la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de disolver la Dirección Nacional de Vialidad.
CAMARCO criticó la decisión de cerrar Vialidad Nacional
La entidad subrayó que "invertir en caminos no es un gasto".
Los dichos llegan luego de que la entidad fuera calificada por el presidente Javier Milei como la llama “Cámara de la corrupción”.
CAMARCO en contra del cierre de Vialidad Nacional
“La eliminación de este organismo técnico con casi un siglo de trayectoria en la obra pública afecta la capacidad del Estado para planificar, licitar y controlar proyectos viales de forma eficiente y transparente", subrayó la organización que conduce Gustavo Weiss.
"Vialidad Nacional garantizó durante décadas una mirada federal sobre la infraestructura del país, con equipos profesionales formados para llevar adelante obras en todas las regiones”, mencionó la entidad, que engloba a las principales compañías del sector en el país.
La central empresarial opinó que “el traspaso de las funciones de Vialidad al Ministerio de Economía y a la Gendarmería Nacional genera una fuerte incertidumbre".
"Hay preocupación por la continuidad de obras estratégicas, el impacto en el empleo y la afectación de la articulación público-privada que durante décadas sostuvo el desarrollo de la infraestructura vial”, enfatizó.
Los argumentos de los empresarios
En línea con una serie de medidas orientadas a reducir el rol del Estado, el Gobierno nacional anunció el lunes la disolución de Vialidad Nacional.
Se trata del ente público que regula las concesiones viales y que se encarga del mantenimiento de las carreteras del país que no están bajo administración de empresas privadas.
Entre las razones para avanzar con la medida, se esgrimió que este organismo fue eje de la causa judicial por irregularidades en la concesión de obras entre 2003 y 2015 por la que fue condenada a seis años de prisión la ex presidenta Cristina Fernández.
“El mantenimiento de la red federal, particularmente de los más de 30 mil kilómetros que no se concesionarán al sector privado, constituye una seria preocupación por el importante impacto en la producción y logística y, sobre todo, en la vida cotidiana de miles de argentinos”, argumentó la cámara.
Y aseveró que “la inversión en caminos y rutas no representa un gasto, sino una herramienta para crecer, generar trabajo y fortalecer el entramado productivo nacional. Por eso, pedimos a las autoridades abrir instancias de diálogo con una mirada estratégica”.
En ese contexto, CAMARCO reafirmó su “disposición a trabajar junto al Estado en el diseño de políticas que garanticen obras sostenidas en el tiempo, con reglas claras y una visión federal del desarrollo".
Y advirtió que "el país necesita previsibilidad para seguir generando empleo, inversión y crecimiento en todo el territorio”.