El 22 de septiembre, la Asociación de Directorios Asociados (ADIRAS) realizó la segunda jornada de reflexión de facilitadores.
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SUSCRIBITEDetalles de la actividad cuyo objetivo es desarrollar la actividad empresarial mediante aprendizaje en acción.
El 22 de septiembre, la Asociación de Directorios Asociados (ADIRAS) realizó la segunda jornada de reflexión de facilitadores.
La comunidad está integrada por empresarios de gran trayectoria y académicos del IAE Business School.
Los facilitadores acompañan a los grupos de directores (DIRAS), integrados, a su vez, por grupos de seis empresarios, cuya misión es promocionar su desarrollo mediante aprendizaje en acción.
Hoy la comunidad reúne a más de 160 empresarios, que emplean en promedio a 28 personas cada uno, impactando en más de 5.000 familias.
"En Adiras asumimos la responsabilidad de ofrecer un entorno de excelencia y herramientas innovadoras de management, que aseguren a nuestros socios encontrarse en la frontera del conocimiento", explicó la entidad en un comunicado.
En esta ocasión estuvo presente con Marcelo Vázquez Ávila, profesor del Instituto de Empresa de Madrid y coach con más de 25 años de experiencia, incluyendo a Gregorio Pérez Companc y su cuerpo de dirección.
El especialista compartió los aportes de su libro "Liderazgo, influencia en acción: de llanero solitario a líder de la manada" (2025).
"En este mundo global y desafiante, donde el desarrollo humano es prioridad, Vázquez Ávila nos recuerda que liderar es, ante todo, crear comunidad, y para ello hay dos ingredientes esenciales: la creatividad -atreverse a pensar distinto- y la construcción de equipos sólidos", subrayó ADIRAS.
Su propuesta es que liderar en acción involucra generar un espacio donde cada persona se sienta escuchada, valorada, y donde el respeto y la confianza sean la base de la comunidad.
El éxito en las organizaciones ya no puede medirse solo en cifras: también se mide en bienestar, en motivación, en la energía que impulsa a cada integrante a crecer y desplegar su máximo potencial.
El liderazgo auténtico consiste en construir puentes de confianza, de empatía y de escucha.
Un líder excepcional no solo brilla por sí mismo: ilumina al equipo, inspira, apoya y abre caminos para que cada miembro pueda aportar desde su esencia.
Su verdadero poder está en llegar al corazón de las personas, conocerlas de verdad -sus sueños, sus desafíos, sus emociones- y darles el espacio para que se realicen, individual y colectivamente; porque no hay comunidad sin desarrollo personal ni desarrollo personal sin comunidad.
Tras años de acompañar a grandes directivos, Vázquez Ávila afirmó que “el liderazgo genuino no consiste en juntar gente detrás de un objetivo, sino en forjar una comunidad; y eso solo se logra con escucha atenta y empatía profunda”.
"En esa escucha profunda nacen los equipos extraordinarios, capaces de alcanzar resultados que superan cualquier expectativa", completó el comunicado.
Luego de leer un tramo de su último libro, la principal conclusión del experto fue que el verdadero desafío de liderar es comprender que un líder verdadero no crea “copias” de sí mismo, sino que, por el contrario, asegura la libertad de cada persona para que esta pueda crecer y ofrecer la mejor versión.
"Solo de ese modo se puede crear el espacio para que se autorrealice; solo a través de la libertad la persona alcanza a través de su trabajo sus, sueños, sus desafíos y sus más profundas emociones para ser feliz. Esa es la verdadera responsabilidad del líder: construir felicidad", finalizó.

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