Por Alejandro Capillo. Los escenarios económicos, tecnológicos y competitivos cambian constantemente. Lo que ayer constituía una prioridad puede perder relevancia en poco tiempo, mientras surgen nuevos desafíos y oportunidades.
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PyMEs: Medir lo que importa en cada etapa
Una necesidad para las empresas que buscan sostenerse y evolucionar.
Sin embargo, hay algo que permanece inalterable: la necesidad de que las empresas cuenten con información confiable para comprender su realidad, anticipar problemas y tomar mejores decisiones.
En las PyMEs, lo urgente suele competir con lo importante
La operación diaria, las demandas del mercado y la escasez de tiempo de quienes las conducen hacen que muchas decisiones se apoyen casi exclusivamente en la experiencia y la intuición.
Y si bien la intuición constituye un activo valioso, difícilmente alcance por sí sola para sostener el crecimiento, atravesar contextos complejos o consolidar una posición competitiva.
Contar con indicadores y tableros de control no significa burocratizar la gestión ni llenar planillas de números.
Significa disponer de herramientas que permitan verificar si la empresa avanza en la dirección deseada, detectar desvíos, identificar oportunidades y asignar mejor los recursos.
Sin embargo, no existe un tablero universal. Cada organización debe construir el suyo a partir de distintas capas de información.
La primera está dada por la industria en la que participa.
Una empresa petrolera deberá seguir variables como el precio internacional del barril, mientras que una organización con fuerte dependencia de las importaciones necesitará monitorear el costo de los fletes, las tasas de interés o las condiciones del comercio internacional.
La segunda capa surge del posicionamiento estratégico. Incluso dentro de un mismo sector, empresas similares pueden requerir indicadores completamente diferentes.
No necesita medir lo mismo una compañía especializada en productos de alto valor agregado que otra orientada al volumen y a la eficiencia operativa.
A ello se suma la situación particular de cada empresa. Una organización en expansión pondrá el foco en variables diferentes de aquellas que preocupan a una empresa que busca recuperar rentabilidad, profesionalizar procesos o desarrollar una nueva unidad de negocios.
También existen indicadores propios de cada actividad. En gastronomía pueden ser determinantes la ocupación por franja horaria, la rotación de mesas o el valor promedio del cubierto.
En una organización de servicios, en cambio, tal vez resulte más relevante medir la productividad administrativa, el costo de adquisición de clientes o la tasa de cumplimiento de los turnos otorgados.
El tablero de control es una herramienta viva
Existen indicadores relativamente permanentes, vinculados con la esencia del negocio, y otros que aparecen o adquieren relevancia según la estrategia, el contexto o los proyectos que la empresa enfrenta en cada etapa.
En este proceso, conviene distinguir algunos conceptos que suelen confundirse.
La eficiencia consiste en utilizar adecuadamente los recursos disponibles; la eficacia, en alcanzar los objetivos propuestos; la productividad, en generar mayor valor con los mismos recursos o el mismo valor con menos recursos.
La verdadera efectividad surge de la capacidad de combinar estas dimensiones y alinearlas con la estrategia empresarial.
Hoy, además, la tecnología y las herramientas de análisis permiten acceder a una cantidad de información impensada hace apenas algunos años.
El desafío ya no consiste en acumular datos, sino en identificar cuáles son las variables que realmente condicionan el futuro de la organización.
Las empresas que logran sostenerse y evolucionar no son necesariamente las que más indicadores poseen, sino aquellas que saben elegir qué medir, interpretar correctamente esa información y convertirla en decisiones.
Porque los escenarios cambian, las prioridades se transforman y los mercados evolucionan. Lo que permanece es la necesidad de medir lo que verdaderamente importa.
Alejandro Capillo, facilitador de ADIRAS (Asociación de Directorios Asociados).