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Opinión

La Era Milei: Devaluación, inflación y crisis institucional

El primer mes de la gestión de Javier Milei estuvo dominado por una lucha constante entre el pragmatismo del poder y el dogmatismo de sus ideas liberales. ¿Cómo afectaron a las PyMEs? ¿Qué se espera para los próximos meses?
Somos Pymes | Chris Dátola
Por Chris Dátola 10 de enero de 2024 - 19:23

Hoy se cumplen los primeros 30 días de la gestión de Javier Milei, dominados por una lucha constante entre el pragmatismo del poder y el dogmatismo de sus ideas liberales sobre cómo concibe la política y la economía de los Estados Nación. Mientras tanto, la sociedad civil continua padeciendo los males de la inflación y los problemas macroecómicos, que por ahora lejos de encontrar soluciones se profundizan.

Y en esa puja de ideales extremos y realidades complejas, Javier Milei intenta construir su poder político apoyándose en la esperanza de ese 56% de la sociedad argentina que lo votó en noviembre. Y a partir de esa base, empezó a construir un relato que lleva al extremo la crisis económica, política, social e institucional que se vive en Argentina para intentar regenerar un contexto de emergencia que de lugar a licencias para que el Poder Ejecutivo concentre poder y pueda llevar adelante su plan de gobierno sin necesidad de debatir, ni consensuar, ni negociar con las otras fuerzas políticas que forman parte del sistema republicano.

Cómo se Explica el Contexto Inflacionario

Empezamos el año conociendo que la inflación de diciembre es de las más altas de los últimos años, con estimaciones de casi 30% de inflación mensual y una inflación acumulada del 220% interanual, que representa la inflación más alta desde 1990, antes del plan de convertibilidad del Expresidente Carlos Menem.

Ahora, cómo llegamos a esta situación en diciembre se explica con 3 hitos fundamentales.

Primero la devaluación del tipo de cambio. Para muchos, absolutamente necesaria para terminar con la ficción del gobierno anterior de que el dólar estaba a $450, cuando en realidad estaba más cerca de los $900.

La devaluación que ejerció Javier Milei y su equipo económico para intentar unificar el tipo de cambio y sincerar los precios de la economía fue del 118%, y se posicionó como la tercera devaluación más grande de la historia argentina, después de las 2 devaluaciones que ejerció Raúl Alfonsín en 1989.

Por supuesto que cargar a Javier Milei de esta devaluación sería injusto y mal intencionado. Los únicos responsables de esta devaluación son Alberto Fernández, que se fue a España a celebrar fin de año mientras dejó a un país económicamente débil, políticamente caótico y socialmente delicado. Y el otro responsable de este caos es Sergio Massa, que estuvo un tiempo deprimido por el golpe que le pegó la realidad política y económica del país para luego salir a reunirse con los líderes de la CGT.

La devaluación, sin lugar a duda, le corresponde al Gobierno anterior.

Javier Milei tuvo que hacerse cargo del desorden que hay en la administración pública, propia de un Gobierno que no supo hacer lo que había que hacer, aún cuando tenía al sindicalismo y a las organizaciones sociales de su lado. Aún cuando ese núcleo de poder les custodiaba un equilibrio social delicado, que estaba al límite, y que ahora el actual oficialismo aprovecha para cuestionar a esos dirigentes que permanecieron en silencio durante 4 años.

Con este nuevo gobierno, la CGT, los sindicatos y las organizaciones sociales ya están saliendo a las calles, a demostrar quién tiene más poder, mientras que el país se sigue desmoronando.

La devaluación del peso ante el dólar, es consecuencia de un Gobierno que estiró al máximo dilatar la devaluación para que la bomba terminara de explotar en un nuevo Gobierno, sea de Massa o de Milei, pero que tenga más rédito político que el que tenía la gestión de Alberto Fernández, que se fue desdibujado como figura presidencial.

Otros aspectos de la inflación

Ahora bien, los otros dos puntos que explican esta inflación preocupanete con la que terminamos el 2023, tiene que ver netamente con este nuevo Gobierno, que está llevando la situación económica, política y social al extremo para poder gobernar a través de Decretos de Necesidad y Urgencia, menospreciando los límites de una República y el contralor de los otros dos poderes, el Legislativo y el Judicial.

El segundo eje que impactó en la inflación de diciembre, y mucho, tiene que ver con el aumento de los alimentos y los combustibles, como consecuencia de la liberación de los precios, la quita de la devolución del IVA y que el Estado deje de intervenir en el sector privado, a partir de su concepción liberal.

El tercer eje, del que se habla muy poco, está relacionado con la solicitud que hizo el propio Javier Milei al Banco Central, para que emita durante el mes de diciembre más de 1.000 millones de pesos.

Desde que asumió Javier Milei se emitieron más de 1.000 millones de pesos, un presidente que prometió en campaña que iba a cerrar el Banco Central para que no emita más pesos y así dejar de robarle a la gente.

Y, lamentablemente, esta emisión no termina acá porque el 18 de diciembre, Javier Milei firmó un decreto para que en el plazo de 90 días, el Banco Central emita 2 billones de pesos. Con lo cual, la emisión del Banco Central va a continuar y va a inundar de pesos una economía que ya viene golpeada.

Para tomar dimensión de lo que estamos hablando, estos 2 billones de pesos a Milei le pidió al Banco Central que emita, 8 días después de asumir, es similar al famoso "Plan Platita" que Sergio Massa, como ministro de Economía y candidato a Presidente, desplegó entre las PASO y las Elecciones Generales.

Lo curioso, es que estas medidas de shock, algunas necesarias y otras forzadas para evitar desgastes políticos futuros, parecen que no alcanzan para equilibrar la economía. Principalmente, porque el tipo de cambio en marzo va a quedar atrasado otra vez, por la inflación que se va a generar durante los primeros del año, que se espera que sea superior al 100%.

La variable tiempo es clave

Javier Milei, que se jactó de ser especialista en temas de crecimiento de economías nacionales con y sin dinero durante la campaña, parece que no está contemplando la variable tiempo y el humor social.

Tal es así, que el presidente Milei la semana pasada hizo pública una frase desafortunada, al menos hoy, al asegurar que dos tercios de las mejoras de su gobierno se verán recién en 15 años.

Hoy tenemos más de la mitad de nuestra sociedad por debajo de la línea de pobreza y a la clase media acercándose.

¿Podemos decirles a esas personas que comen, con suerte, una o dos veces por día que los efectos positivos de lo que está haciendo el presidente hoy se verán recién en 15 años? ¿Estará tomando real dimensión de la situación social Javier Milei?

Por su puesto que no se le puede exigir a Javier Milei que resuelva más de 20 años de desidia política y decadencia en tan poco tiempo, pero tampoco tiene margen para que la sociedad aguante 15 años para ver los resultados de sus políticas.

El Peronismo Agazapado y la Clase Media Preocupada.

Javier Milei, que logró romper con el peronismo y la Unión por la Patria en las elecciones, tiene que saber que esa fuerza hoy se está rearmando, rearticulando, esperando agazapado cómo los sindicatos y algunos grupos de presión desgastan a un Presidente que pretende hacer el mayor ajuste que se haya realizado en Argentina, llevando de manera discursiva al extremo la crisis económica para presentar un Decreto de Necesidad y Urgencia que pretende, supuestamente, desregular la relación entre el estado y los privados, aunque muchos de esas modificaciones que pretende hacer, no son ni necesarias, ni urgentes.

Así, Milei se presenta como un presidente que pretende romper con los límites que impone la República como sistema de gobierno, intentando avasallar las facultades parlamentarias del Congreso Nacional, presentándose como un Supér Hombre, como esa persona super poderosa, diferente al resto de los mortales, que es capaz de entender la realidad y resolver los problemas de un país que vive en crisis desde el regreso de la democracia.

Hoy Javier Milei es cuestionado, principalmente, por sus formas. También por el contenido, aunque ahí los cuestionamientos son más tibios.

Y esas formas, por más que el contenido en su mayoría pueda ser acertado, lo deslegitiman. De hecho, lejos de imponer y capitalizar poder político, esas formas se lo quitan y terminan agitando una situación social absolutamente delicada en la que la clase media va a sufrir el mayor impacto.

Y cuando la clase media, que es la que no está organizada, que es la que no está unificada, se agota, los argentinos saben lo que pasa. Porque la sociedad argentina está acostumbra a ver piquetes de las organizaciones sociales. Está acostumbrada a ver movilizaciones de los sindicatos. Pero cuando la clase media empieza a cuestionar, a salir a la calle, esa misma sociedad sabe muy bien lo que pasa. Y eso es lo que está esperando hoy, el peronismo.

Un peronismo que está agazapado, esperando que llegue el impacto real de las políticas del presidente. Está esperando que lleguen las primeras facturas de gas, agua, energía sin subsidios. Está esperando que lleguen las primeras facturas de la prepaga a los hogares que todavía pueden pagarla.

Y la clave de toda esta situación está en el tiempo.

¿Cuánto tiempo la sociedad se va a aguantar este ajuste? ¿A partir de cuándo, parte de la sociedad va a ver resultados positivos? Porque si Javier Milei y su equipo económico piensan que las personas van a esperar uno o dos años, como establece el Decreto de Necesidad y Urgencia que se extiende hasta diciembre de 2025, están equivocados.

Si alguna de las personas que integran el Gobierno hoy, considera que la sociedad argentina va a aguantar 12 meses viviendo al límite, están equivocados.

A pesar de que 12 meses es poco tiempo para resolver el caos económico de, por lo menos, 16 años de decisiones desacertadas. A pesar de que 1 año es poco tiempo para encarrilar un barco que estuvo casi 20 años navegando a la deriva, dando vueltas en círculo, buscando respuestas en la izquierda para luego ir hacia la derecha cuando no las encontró.

Pero la sociedad está cansada. El hartazgo social que supo capitalizar Milei como un outsider de la política podría jugarle en contra si no logra mostrar resultados rápidos, en un escenario de estanflación como el que se prevé vivir en los próximos meses.

Y la frase, “yo les avisé que esto sería así”, no va a alcanzar para esas personas que estén agotadas, agobiadas, hartas de las políticas erradas de este país.

La frase desafortunada “yo les adelanté, que esto sería así” que podría llegar a decir alguien del gobierno en un futuro cercano, no va a alcanzar. No va a funcionar.

Y si a ese hartazgo, le suman una policía dura e inflexible, todo puede empeorar. Si a ese coctel le suman policías subiendo a los colectivos preguntando si van a la marcha, todo se va a poner más tenso. Y bajo el slogan de orden y progreso, se va a terminar de poner en peligro un gobierno que todavía tiene esperanzados a gran parte de nuestra sociedad, que por supuesto lo votó.

El Impacto en las PyMEs.

Hay muchos puntos y políticas públicas que este gobierno está llevando adelante que podrían beneficiar a las PyMEs.

Los principales son:

  • El sinceramiento de los precios
  • La reducción de la brecha entre el dólar oficial y el dólar blue, aunque todavía es necesario la unificación total del tipo de cambio
  • La reforma tributaria
  • La modernización laboral

Sin embargo, hay muchos otros ítems que hoy los empresarios PyMEs ven con preocupación:

  • La falta de dinero para el consumo interno, que va a afectar al comercio de lleno, y a la industria y al campo de manera indirecta.

  • Las formas poco democráticas de este presidente que podría sentar un precedente muy delicado para futuros gobiernos que lleguen y en vez de privatizar empresas, las expropien.

  • La eliminación de las SIRA, que parecería un punto interesante para que las empresas puedan importar los productos que necesitan para la producción de sus productos, termina siendo preocupante porque la falta de proteccionismo afecta de lleno a la industria nacional. Una industria que viene sobreviviendo y a la que este presidente le quitó programas de estímulo como el Compre Nacional, entre otros.

  • Las retenciones del 15% para todas las empresas que exporten y del 33% para los productos agropecuarios también es un punto que preocupa a los empresarios PyMES que además de sufrir las políticas internas, deben ahora ceder 1.500 dólares cada 10.000 que cobren del exterior.

Se aproximan Meses Difíciles

En los próximos meses se espera que se profundicen los índices de inflación y que en marzo el acumulado del 2024 esté cercado al 2024, dejando expuesto al país a una nueva devaluación.

A esta situación de inflación, se espera, también, un estancamiento económico por la falta de dinero en la sociedad civil y, en consecuencia, una baja en el consumo interno que va a afectar al comercio, primero, y a la industria y al agro después.

Con los precios todavía sin terminar de acomodarse y los sueldos de los trabajadores al límite, la situación social podría generar dilemas que otro sector de la política podría aprovechar rápidamente.

Se avecinan tiempos difíciles. Muy complejos. Delicados. Duros.

Y para hacer frente a esos desafíos, el presidente Milei necesita tiempo. Tiempo que una parte de la sociedad no está dispuesta a esperar, o no quiere o no puede.

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