Incorporar talento joven dejó de ser solamente una cuestión de encontrar personas con determinados conocimientos técnicos.
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Del CV al potencial: Cómo cambió la forma de buscar talento IT
Capacidad de aprendizaje, iniciativa, autonomía, adaptación y comprensión del negocio ganan protagonismo entre los atributos que las empresas tecnológicas valoran al incorporar nuevos profesionales.
La evolución de la tecnología y de las propias organizaciones está modificando la forma en que las empresas identifican perfiles, evalúan capacidades y construyen equipos.
En este contexto, el conocimiento con el que una persona llega al mercado laboral continúa siendo relevante, pero comparte protagonismo con otras capacidades: aprender, adaptarse a nuevos escenarios, tomar iniciativa, trabajar de manera autónoma, resolver problemas, colaborar con otros equipos y comprender cómo su trabajo impacta en el negocio.
Desde NeuralSoft observan esta evolución desde su propia experiencia en la incorporación y formación de jóvenes profesionales.
Para la compañía, el desafío no está únicamente en encontrar personas que ya tengan experiencia, sino en identificar potencial y generar las condiciones para que ese potencial pueda desarrollarse dentro de la organización.
El CV perfecto ya no alcanza
Durante mucho tiempo, la formación y los conocimientos técnicos fueron los principales indicadores para evaluar el ingreso a una posición tecnológica.
Hoy continúan siendo importantes, pero ya no ofrecen por sí solos una visión completa del perfil.
La tecnología evoluciona a una velocidad que hace que buena parte de los conocimientos específicos puedan cambiar durante una carrera profesional. Por eso, la capacidad de aprender y adaptarse adquiere un valor cada vez mayor.
En NeuralSoft, esta perspectiva también está vinculada con la evolución de las herramientas y de las formas de trabajar en tecnología.
El desarrollo de soluciones no depende exclusivamente de la programación tradicional: existen nuevas herramientas y caminos de acceso al mundo tecnológico que permiten que personas con distintos recorridos formativos puedan desarrollar una carrera en el sector.
Esto amplía también la mirada sobre los perfiles que pueden incorporarse.
La curiosidad, la iniciativa, la autonomía, la capacidad para aprender y el interés por comprender cómo funciona un negocio pueden ser tan relevantes como los conocimientos adquiridos previamente.
“Hoy, cuando evaluamos un perfil, no miramos solamente qué sabe hacer una persona, sino también su capacidad para aprender y desarrollarse. La tecnología cambia constantemente y eso hace que la formación no termine cuando alguien consigue su primer trabajo: es un proceso que continúa durante toda la carrera profesional”, señalan desde el equipo de Selección en NeuralSoft.
Una generación que busca evolucionar
A la transformación de las habilidades que las empresas valoran se suma otro cambio: las nuevas generaciones tienen una relación diferente con su desarrollo profesional.
Los jóvenes profesionales muestran una mayor predisposición a explorar nuevos desafíos, conocer distintas áreas y adquirir conocimientos que les permitan ampliar sus posibilidades. La búsqueda de aprendizaje y crecimiento se convierte así en un componente importante de sus decisiones laborales.
Para las organizaciones, esto plantea un desafío que va más allá de incorporar talento: crear espacios donde las personas puedan seguir aprendiendo una vez que ingresan.
La posibilidad de asumir nuevos desafíos, conocer otros procesos, trabajar junto a diferentes equipos y ampliar progresivamente las responsabilidades puede ser determinante para sostener el desarrollo de los perfiles jóvenes.
En este escenario, la relación entre empresa y profesional también cambia. La organización no solamente necesita identificar qué puede aportar una persona al ingresar, sino pensar cómo puede acompañar su evolución a medida que adquiere experiencia.
El talento también se construye
Si la experiencia todavía no existe, el proceso de inducción adquiere un rol central.
En NeuralSoft, el ingreso de nuevos profesionales contempla un proceso de inducción acompañado por capacitaciones, espacios de consulta y seguimiento de los distintos equipos de trabajo.
El objetivo es que quienes comienzan puedan incorporar progresivamente no solo conocimientos vinculados con las herramientas y soluciones de la compañía, sino también una comprensión de sus procesos y de los circuitos de negocio.
El aprendizaje combina diferentes recursos y experiencias: videos, materiales de lectura, prácticas, espacios de consulta y tutores que acompañan las primeras etapas.
De esta manera, la formación no queda limitada a una capacitación inicial, sino que forma parte del proceso de adaptación y crecimiento dentro de la organización.
Esta metodología permite que una persona que ingresa con poca o ninguna experiencia específica pueda construir conocimientos a partir de la práctica y del acompañamiento de equipos con mayor trayectoria.
“La incorporación de jóvenes profesionales también implica asumir el desafío de formar. Una persona puede no llegar con experiencia en una determinada herramienta o proceso, pero si tiene iniciativa, autonomía y capacidad de aprendizaje, puede desarrollar ese conocimiento dentro de la organización. Para nosotros, identificar ese potencial y acompañarlo es parte del proceso de construir talento”, agregan desde NeuralSoft.
En un mercado tecnológico donde las herramientas cambian constantemente y las nuevas generaciones buscan oportunidades de aprendizaje y desarrollo, la incorporación de talento empieza, así, mucho antes de la experiencia y continúa mucho después del primer día de trabajo.
Encontrar personas con potencial y ayudarlas a transformarlo en conocimiento es parte del desafío que hoy tienen las empresas para construir los equipos que necesitarán mañana.