Durante mucho tiempo, contar con una certificación podía funcionar como un diferencial para una organización.
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SUSCRIBITEIncorporar estándares internacionales permite generar confianza, eficiencia, y sostenibilidad.
Durante mucho tiempo, contar con una certificación podía funcionar como un diferencial para una organización.
Hoy, en muchas industrias las certificaciones son clave para demostrar cómo se gestionan determinados procesos, como condición para acceder a nuevos clientes, integrarse a cadenas de valor o llegar a mercados internacionales.
¿Qué norma necesitamos para esto? La respuesta depende del sector y de los desafíos que atraviesa cada industria, veamos cuatro ejemplos.
Para las empresas industriales, formar parte de una cadena de valor implica responder a requisitos que van más allá del producto.
Un ejemplo aparece en la industria automotriz. La Resolución 271/2025 del Ministerio de Economía publicada en 2025, en su artículo 11 contempla certificaciones como ISO 9001 e ISO 14001 entre los elementos que pueden acreditar el aseguramiento de la calidad y las capacidades de las plantas industriales.
En este contexto, ISO 9001 puede ser especialmente relevante para empresas que necesitan demostrar la gestión de sus procesos y calidad, mientras que ISO 14001 permite abordar sistemáticamente sus aspectos e impactos ambientales.
En Argentina, alrededor del 95% de la carga se transporta por camión, según datos del Programa Transporte Inteligente.
El peso del transporte carretero hace que el consumo de combustible, la eficiencia y las emisiones sean cuestiones relevantes para el sector.
Para las empresas que necesitan medir y gestionar sus emisiones, ISO 14064 ofrece un marco para su cuantificación y reporte.
A su vez, la seguridad vial constituye un riesgo propio de la actividad, la ISO 39001 permite implementar un sistema de gestión orientado a reducir los riesgos asociados al tránsito.
Para una empresa logística, la elección puede estar en medir mejor su impacto ambiental y fortalecer la gestión de un riesgo central de su operación.
La industria tecnológica argentina tiene una fuerte orientación internacional. En 2025, las exportaciones de servicios basados en el conocimiento alcanzaron US$ 9.600 millones, el máximo de la serie, según datos del Gobierno nacional.
En un sector que trabaja con información, sistemas y servicios digitales, la seguridad puede convertirse en una condición para construir confianza con clientes corporativos.
La ISO 27001 permite gestionar los riesgos relacionados con la seguridad de la información.
A esto se suma la incorporación de Inteligencia Artificial. La norma ISO/IEC 42001 establece un sistema de gestión específico para organizaciones que desarrollan o utilizan IA.
La necesidad de demostrar cómo se protegen los datos y cómo se gestiona el uso de IA puede convertirse en un nuevo requisito para competir en el mercado tecnológico.
La expansión de los servicios financieros digitales también elevó las exigencias sobre las empresas del sector.
Según el BCRA, en 2025 se contabilizaron 140,5 millones de usuarios en el sistema financiero y el 34% operó a través de proveedores de servicios de pago.
Con millones de usuarios y operaciones digitales, la ciberseguridad se vuelve una cuestión central del negocio.
El propio BCRA identifica a las fintech dentro del ecosistema alcanzado por sus lineamientos de ciberseguridad y “ciberresiliencia”.
En este escenario, la norma ISO 27001 aporta un marco para gestionar los riesgos relacionados con la información y demostrar frente a clientes y socios que existe un sistema para protegerla.
Para aquellas fintech que además necesitan comunicar sus impactos económicos, sociales y ambientales, los Estándares GRI pueden complementar esta gestión mediante un marco reconocido de reporte de sostenibilidad.
Los ejemplos que compartimos muestran que las certificaciones y estándares internacionales pueden acompañar las necesidades concretas de cada organización, cada sector, y el estándar de cada industria o sus partes interesadas.
En una actualidad cada vez más compleja y cambiante, basarnos en estándares internacionales, permite trabajar sobre ruedas ya inventadas y que funcionan, generando confianza, eficiencia, y sostenibilidad, variables cada vez más requeridas al momento de generar negocios
Mind & Process es una empresa de consultoría especializada en la mejora continua aplicada a la gestión por procesos, calidad y triple impacto.
Fuentes:
-https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/resoluci%C3%B3n-271-2025-414678/actualizacion
