Por Rosali Majluf. Tener muchos contactos en LinkedIn no garantiza negocios nuevos. La diferencia la marcan algunas acciones puntuales que convierten conexiones en reuniones.
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SUSCRIBITECada mensaje directo debería tener un objetivo claro.
Por Rosali Majluf. Tener muchos contactos en LinkedIn no garantiza negocios nuevos. La diferencia la marcan algunas acciones puntuales que convierten conexiones en reuniones.
Es habitual que las empresas midan su presencia en LinkedIn por la cantidad de seguidores o conexiones.
Sin embargo, ese número no se traduce automáticamente en negocios.
Para que una red de contactos genere resultados comerciales, hacen falta acciones específicas y sostenidas en el tiempo.
Una de las más efectivas es la participación activa en las publicaciones de clientes actuales y potenciales.
Comentar con aportes concretos, y no solo con frases genéricas de aprobación, mantiene visible el perfil ante esos contactos y abre la posibilidad de retomar la conversación por mensaje privado más adelante.
Otra acción puntual es aprovechar los cambios de rol o de empresa que LinkedIn notifica automáticamente.
Un ascenso, un nuevo puesto o el ingreso a una compañía distinta son buenos motivos para escribir, felicitar y, si corresponde, ofrecer ayuda en esa nueva etapa.
Ese tipo de mensajes tiene una tasa de respuesta más alta que el contacto en frío.
Participar como asistente u organizador de un evento vinculado al sector de la empresa multiplica las posibilidades de conectar con personas interesadas en el mismo tema, con una excusa concreta para iniciar el intercambio.
Cada mensaje directo debería tener un objetivo claro, ya sea coordinar una llamada, compartir un material específico o proponer una reunión breve.
Los mensajes sin propósito definido rara vez avanzan hacia una instancia comercial concreta.
Rosali Majluf, directora de Presentes Online.
