En su informe, el organismo que conduce Leandro Despouy denunció falta de planificación, demoras inexplicables, licitaciones fallidas, precios que superan de sobremanera los presupuestos iniciales, y violaciones a la Ley de Obra Pública.
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SUSCRIBITEEn su informe, el organismo que conduce Leandro Despouy denunció falta de planificación, demoras inexplicables, licitaciones fallidas, precios que superan de sobremanera los presupuestos iniciales, y violaciones a la Ley de Obra Pública.
De la construcción de cinco centrales termoeléctricas proyectadas, sólo se terminaron de hacer dos.
Para la AGN "la ausencia de una adecuada planificación generó en el proyecto de Grandes Centrales demoras en el desarrollo de las obras incidiendo en su valor final".
El 19 de julio de 2007, el Gobierno había anunciado la construcción de cinco grandes centrales termoeléctricas.
A través de decreto 938/2007, el ministerio de Planificación le instruyó a Enarsa (empresa energética estatal) la contratación para la adquisición e instalación bajo la modalidad "llave en mano" de las centrales de generación eléctrica a gas por un total de potencia de 1500 megawats por un valor oficial de $3.200 millones.
Las obras correspondían a Ensenada de Barragán, Brigadier López, Manuel Belgrano II, Necochea II e Ing. Francisco Bazán. Sin embargo, apenas llegaron a licitarse las dos primeras, y las otras tres quedaron desiertas porque no se presentaron empresas o se rechazaron todas las ofertas. Al momento del cierre del informe de la AGN (31 de marzo de 2013) Belgrano II había sido re-licitada y estaba en proceso de evaluación.
La Central de Ensenada de Barragán fue presupuestada en $1.500 millones más IVA y su plazo de ejecución era de 698 días.
A pesar de esto, tras la firma del contrato con la UTE Isolux Ingeniería -IECSA SA se cobraron seis adendas por un total de $705 millones, lo que elevó el precio de la obra a $2.340 millones, es decir un 61% más de su valor inicial.
En el caso de Brigadier López ocurrió algo similar. Se presupuestó por $1.016 millones más IVA y un plazo de obra máxima de 664 días. Pero luego se fijaron cuatro adendas, lo que elevó el precio de la obra a $1.298 millones, un 28% más de lo estipulado. La obra, además, estuvo parada por 270 días porque se necesitó adquirir terrenos aledaños, debido a que los elegidos no eran suficientes para construir la central eléctrica.
Una de las irregularidades que marca la Auditoria General de la Nación es que esas adendas presupuestarias fueron adjudicadas de manera directa, sin licitación previa.
"Vemos que en ambas centrales, debido a la demora, hubo que haber ampliaciones presupuestarias y contrataciones que se hicieron de manera directa, violando la ley de obra pública", detalló la AGN, la cual agregó que "además, ninguna cumplió con los plazos previstos".
Además, se detectaron inconsistencias en la registración y documentación contable correspondiente a las obras de las centrales eléctricas.