Lo dijo Diego Starosta, presidente de Trackmar, firma especializada en la comercialización de repuestos de maquinaria pesada, con 50 años de experiencia en el mercado. En una nueva entrevista de SOMOS PYMES con los emprendedores, nos contó detalles de un negocio “con mucha presión”.
“La empresa empezó humildemente en un localcito, con un solo empleado, y a través de los años fue vendiéndole al Estado en las reparticiones públicas, para luego comenzar con las importaciones en los 70. Y en los 90 empezamos con la importación de maquinaria, para abrir cinco sucursales. En el 2009 hicimos una fuerte expansión para llegar a 20 sucursales propias”, reseñó Starosta, quien tomó la responsabilidad de Trackmar luego de la salida de su padre, el fundador de la misma.
“Los últimos cuatro años hicimos un buen plan de negocios basado en la apertura de sucursales, donde logramos pasar de tener 1.500 clientes activos a 3 mil. E hicimos mucha fuerza en incorporar nuevas líneas de repuestos de accesorios”, le contó a Alejandro Calderaro.