Empresarios del sector discordaron sobre el del bono de fin de año anunciado por el Gobierno, ya que para algunos es una medida "demagógica" y para otros una decisión "justa y razonable".
Contrapunto entre las PYMES por el bono de fin de año
El Poder Ejecutivo dispuso el pago de un plus de $24.000 para trabajadores del sector privado con salarios netos de hasta poco más de $185.000, que se abonará por única vez en diciembre.
Compromiso de los privados
La Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina (CAMIMA) cuestionó la decisión oficial.
Según los representantes de la entidad, el "ámbito correcto" para negociar mejoras salariales son las paritarias.
"CAMIMA y el resto de las cámaras metalúrgicas firmamos paritarias contemplando las proyecciones de inflación a futuro", manifestó el presidente de la entidad empresaria, José Luis Ammaturo.
"Dar dinero sin prestación a cambio es un regalo y nuestras PYMES están muy castigadas para regalar en una época donde debemos hacer previsiones de aguinaldo y vacaciones", remarcó el directivo.
El dirigente consideró en un comunicado que el bono "no arreglará la situación económica de los trabajadores y complicará financieramente a las empresas".
Por ese motivo, exclamó que la medida "es demagogia pura, porque hace responsable del pago de un bono a los empresarios que no somos los culpables de la inflación. Solo sufrimos sus consecuencias, al igual que los trabajadores".
Recalentamiento de precios
"El Gobierno debería tomar otras medidas para disminuir la inflación, porque regalar dinero del bolsillo ajeno no es la forma de solucionar la economía de nadie", enfatizó Amaturo.
A contramano se expresó el presidente de Industriales PYMES Argentinos (IPA) Daniel Rosato.
"Esta medida es justa, es razonable, porque va a servir para minimizar el impacto de la inflación en los salarios y recuperar poder adquisitivo", aseveró el empresario.
Además, estimó que el plus de fin de año "es una ayuda para que los trabajadores puedan hacer más sustentable" su salario.