La región de trigo se benefició de las lluvias que cayeron durante el fin de semana, mientras que gran parte de la zona maicera no recibió agua, lo que demora la siembra del cereal y podría impulsar a agricultores a implantar soja en su lugar, manifestaron expertos climáticos.
Argentina -el tercer exportador mundial de maíz y soja- es un proveedor internacional clave de trigo, pero las lluvias habituales en la zona de producción ya no son ideales para el desarrollo del cereal.
A esto se le suma que en la principal región productora de maíz del país, compuesta por el norte de Buenos Aires y las provincias de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, el cultivo sufre de una prolongada ausencia de precipitaciones, que no se revertiría en el corto plazo.
Durante el fin de semana estas zonas maiceras ni se acercaron al mínimo de 20 milímetros de lluvia que los lotes necesitaban para que los produtores puedan comenzar a aprovechar el período óptimo de siembra del cereal, que se extiende entre mediados de septiembre y mediados de octubre.
"En lo que es la zona donde se debe sembrar temprano el maíz, no acumularon ni 10 milímetros durante el fin de semana", comentó a Reuters Germán Heinzenknecht, meteorólogo de la Consultora de Climatología Aplicada.
El analista agregó que en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos se complicará la implantación del cereal en la segunda mitad de septiembre.
La región maicera núcleo probablemente no recibirá los 80 milímetros de lluvia que los chacareros necesitan a lo largo del próximo mes para finalizar la siembra antes del 15 de octubre, señaló.
"Quedan 15 días en septiembre, durante los cuales no caería demasiada lluvia. Esto pone el foco sobre los primeros 15 días de octubre, durante los que las lluvias deberían ser muy intensas y concentradas en las áreas más necesitadas, lo que es muy improbable", señaló Heinzenknecht.
El clima seco podría impulsar a los agricultores a volcarse hacia la soja, un cultivo más resistente a las variaciones climáticas, fenómeno que contribuirá a que se extienda la ya prolongada sojización del campo argentino.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en septiembre redujo en 1 millón de toneladas su estimación de la cosecha del maíz argentino 2013/14, a 26 millones de toneladas, y mantuvo sus cálculos de la producción de soja y trigo 2013/14 en 12 millones y 53,5 millones de toneladas, respectivamente.
"Hay una falta de lluvias en el norte de Buenos Aires y el sur de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe que provocará o un incremento en al siembra de soja este año o un incremento en la superficie del maíz sembrado de forma tardía", dijo Pablo Adreani, director de la consultora Agripac.
Y agregó: "Si los productores no pueden sembrar maíz en las próximas tres semanas, tendrán que mirar a los precios de Chicago y evaluar los riesgos involucrados en tanto sembrar maíz entrados en la temporada como usar esos terrenos para soja".
En el mercado de futuros de Chicago, los precios de los futuros del maíz han caído un 34 por ciento en lo que va del año, mientras que en Estados Unidos iniciaron lo que prevén que será una cosecha récord del país norteamericano.
A su vez, los futuros del trigo retrocedieron un 17 por ciento, debido a una baja en su demanda, mientras que el valor de la soja bajó un 5 por ciento en el mercado estadounidense, presionada por los pronósticos de una abundante cosecha de Brasil, el segundo productor mundial del grano.