La presidenta brasileña se reunirá el jueves en Buenos Aires con su par argentina, Cristina Fernández de Kirchner, para resolver temas inconclusos entre ambas naciones, que debieron ser pospuestos por el fallecimiento del presidente venezolano Hugo Chávez.
Dilma Rousseff llega a Argentina para dialogar inversiones y comercio bilateral
Rousseff también deberá transmitir a su similar nacional la preocupación del sector privado brasileño por la "acentuada" caída que han tenido sus exportaciones hacia Argentina.
Según datos oficiales, las ventas de Brasil a su principal socio en América Latina y dentro del Mercosur cayeron un 22 por ciento en 2012, cuando el superávit que tenía en su comercio con Argentina se redujo a 1.500 millones de dólares.
La inversión en el flujo comercial se agudizó en el primer trimestre de este año, en el que Argentina pasó a tener un superávit de 82 millones de dólares en su relación con Brasil.
El fenómeno, según industriales brasileños, obedece a las restricciones cambiarias impuestas en Argentina y a la manutención de polémicas medidas arancelarias que traban el comercio.
El canciller brasileño, Antonio Patriota, reconoció que el comercio con Argentina es hoy "menos que satisfactorio", con "áreas problemáticas que requieren de mayor atención".
Entre esos sectores, citó los de calzados y textiles, que han sido "particularmente afectados por medidas restrictivas" impuestas por Argentina, que deberán ser analizadas por Rousseff y Fernández.
Patriota también reconoció que existen "señales de preocupación" por supuestos "beneficios a terceros países" por parte de Argentina, que remiten a denuncias hechas por empresarios brasileños sobre unas alegadas ventajas comerciales que el país vecino ofrecería a China.