El Poder Ejecutivo asimiló la contundencia del tercer paro nacional implementado en su contra por la CGT y hoy mismo retomará el diálogo con una agenda de concesiones
El Gobierno habilita una renegociación de paritarias
Se trata de la reapertura de las paritarias hasta un nivel cercano al 25% -que pactó Hugo Moyano para los camioneros-, hasta la quita de capítulos de la reforma laboral en el Congreso y una mesa de negociaciones para la contención de los despidos en el sector privado, cuenta Mariano Martín en una nota para ambito.com.
La reanudación de las conversaciones, que incluirá a ministros como Jorge Triaca (Trabajo), Rogelio Frigerio (Interior) y Guillermo Dietrich (Transporte) partirá de un diagnóstico común acerca de la conveniencia para la gestión de Mauricio Macri de sostener a la central obrera como administradora del conflicto social y evitar su dispersión en otros espacios menos controlables.
Será la respuesta más veloz que tuvo el sindicalismo tradicional a una medida de fuerza en los últimos tiempos. Hoy mismo Frigerio se mostrará con Gerardo Martínez (albañiles, Uocra) en una mesa sectorial que tenía previsto debatir a solas con la Cámara de la Construcción el parate en la actividad, y Triaca visitará a uno de los dirigentes considerados díscolos por la Casa Rosada.
En paralelo, y desde antes de la huelga Dietrich se encargó el fin de semana de llamar a los dirigentes del transporte como Roberto Fernández (colectiveros, UTA) y Omar Maturano (ferroviarios, La Fraternidad) para asegurarles que el Ejecutivo facilitará la actualización de sus paritarias, que cerraron en 15%, hasta valores alrededor de diez puntos por encima.
Camioneros cerró la paritaria con un aumento del 25 por ciento
Aumentó la conflictividad laboral y social en 2017
El único punto de los cinco que la CGT se había planteado como objetivos para dejar sin efecto la medida de fuerza que no cederá el Gobierno es un alivio en el pago de Ganancias respecto del aguinaldo de mitad de año.
El quinto ítem, la devolución de los fondos retenidos a las obras sociales sindicales, comenzó a destrabarse con la publicación el 15 de junio de un decreto presidencial. La incógnita, tanto para el Gobierno como para la central sindical, pasa por la profundidad de las reformas que exigirá el Fondo Monetario Internacional en el mercado laboral.