Por Jorge Hambra. Aunque pueda parecer una contradicción, muchas empresas familiares FRACASAN AL TRIUNFAR. ¿Cómo funciona y por qué ocurre esto?
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SUSCRIBITEPor Jorge Hambra. Aunque pueda parecer una contradicción, muchas empresas familiares FRACASAN AL TRIUNFAR. ¿Cómo funciona y por qué ocurre esto?
A veces, la disolución de una empresa sucede después de un gran éxito comercial y con nuevas generaciones incluso con mejor formación que el fundador, esto sucede por que como en toda situación real, para que un resultado se produzca, debe darse la coincidencia de varias razones en un tiempo acotado.
Algunas de las más frecuentes son las siguientes:
_El show del hombre único: cuando se ha tenido éxito en desarrollar un negocio, instalarse en la sociedad y producir importantes beneficios en un lapso relativamente corto, el gestor puede confundirse y creer que ya lo sabe todo.
Normalmente esto deriva en una sordera absoluta a toda sugerencia, al desprecio del asesoramiento profesional y a duplicar obsesivamente la apuesta cada vez que se cometen errores evidentes.
_Excesivo centramiento en el negocio: los directivos consideran que lo único importante es el negocio y no dedican tiempo ni inversión para trabajar los aspectos relacionales que, poco a poco, van acumulando errores contractuales hasta llegar a situaciones críticas.
_Falta de planificación: las cuestiones relativas al desarrollo de Visión, Valores, Lineamientos Estratégicos, Modelo de Gobierno y definición de Campos de Trabajo son pensadas y sentidas como asuntos secundarios que no aportan demasiado valor al negocio y que siempre pueden esperar para resolverse en el futuro.
Finalmente la empresa no puede ingresar en la etapa de Ordenamiento y formalización y, si el negocio sigue creciendo y complejizándose, termina por padecer un modelo de gobierno insustentable.
_Acuerdos familiares débiles y confusos: los negocios familiares suelen atiborrarse de promesas generadas por las relaciones emocionales entre los miembros cuyo cumplimiento a veces genera ineficiencias insalvables (Ejemplo: otorgarle posiciones de poder a personas muy queridas pero poco preparadas para ejercerlas), o falta de cumplimiento (Ejemplo: dar premios diferenciales acorde a los rendimientos personales de dos hermanos, cuando siempre se declaró que nunca se harían diferencias entre los hermanos)
_Falta de flexibilidad para rediseñar contratos internos: muchos negocios familiares se inician con contratos psicológicos o societarios que a lo largo del tiempo van demostrando su inadecuación respecto de lo que sucede en la realidad y requieren rediseño.
Cuando esto no se hace a tiempo, las sociedades suelen quebrarse. Ejemplo: dos familiares se inician compartiendo el negocio 50% y 50% pero, a lo largo del tiempo, resulta evidente que el desarrollo del mismo se funda en la acción estratégica, el genio y la dedicación de uno de ellos más que del otro.
De todas maneras, en la primera generación esto es soportado sin mayores conflictos debido a lealtades emocionales derivadas de la épica del inicio compartido.
Pero en la segunda, sucede que los hijos de uno y de otro también se diferencian en sus capacidades de liderazgo y gestión y no comparten ese sentimiento de lealtad ligado a los inicios.
Entonces presionan para que los contratos se revean (por ejemplo: venta preferencial de acciones de un grupo familiar a otro para compensar los aportes diferenciales) y, si no logran resolver con éxito estas conversaciones difíciles, lo más probable es que terminen en una división más o menos conflictiva de acuerdo a las características de los involucrados.
Jorge O. Hambra es director del Club Argentino de Negocios de Familia (CANF)
Consultor en Desarrollo & Capacitación de Recursos Humanos Se recibió de Psicólogo en la Universidad de Buenos Aires.
Fue profesor en diferentes universidades y Centros de Posgrado de primer nivel entre las que se destacan: Universidad del Salvador, Universidad de Buenos Aires, Universidad Maimónides, ESEADE, Fundación Libertad –Maestría en Economía y Administración-, Universidad de Belgrano, Escuela de Negocios de la Cámara Argentina de Comercio y la Escuela Superior de Concesionarios de Renault.

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