Matías Tanoni. Como sucede con la mayoría de los instrumentos del mercado de capitales, quienes sacan mayor provecho son las grandes empresas, que los utilizan para financiarse, cubrirse o invertir en cualquiera de los tantos activos disponibles.
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SUSCRIBITEMatías Tanoni. Como sucede con la mayoría de los instrumentos del mercado de capitales, quienes sacan mayor provecho son las grandes empresas, que los utilizan para financiarse, cubrirse o invertir en cualquiera de los tantos activos disponibles.
Las PYMES son -por desconocimiento, mitos o quién sabe qué- las que proporcionalmente menos participan de este mercado, que entrega una herramienta fundamental en el desarrollo de un país.
Como dice el viejo adagio, “no hay país desarrollado que no tenga un mercado de capitales profundo”. Por eso me animo a decir que, para crecer como país, necesitamos dar a conocer el mercado de capitales, y mostrar que tanto grandes empresas como PYMES pueden obtener los beneficios que ofrece.
Uno de los instrumentos que las PYMES deben tener en cuenta, sobre todo las importadoras o exportadoras, son los contratos de futuro de tipo de cambio, que se operan mayormente en el mercado “ROFEX” –situado en la ciudad de Rosario-, donde por intermedio de un agente, las empresas operan desde cualquier lugar del país.
Se trata de la firma de contratos de compra o venta de dólares (puede ser otro activo subyacente), pero pactando en el presente, el precio, la fecha de vencimiento y la cantidad. Cabe aclarar, que la operatoria está garantizada por el mercado.
Voy a explicarlo con un ejemplo para que quede más claro. Supongamos que tengo que importar una máquina que tiene un costo de U$D 100.000, y la tengo que pagar en marzo del año que viene. Como mis ingresos son en pesos, necesito saber cuántos pesos voy a necesitar para poder pagarla, y si el precio del dólar, en marzo sube, por ejemplo, a $22 por dólar, el costo de la máquina va a variar considerablemente, lo que la convertiría en un mal negocio.
Para cubrirme de esa suba del dólar, realizo un contrato, donde me comprometo a comprar la cantidad de U$D 100.000 en el mes de marzo del año que viene, a un precio de por ejemplo $19,30 por cada dólar (el precio de dicho contrato va cambiando de acuerdo a la oferta y a la demanda, que está muy relacionado con el precio actual del dólar). Lo que me cubre de la hipotética suba del dólar, y me permite, pagar la máquina $1.930.000, sin importar el precio del dólar.
Desde el otro lado habrá alguien que considera que el precio del dólar en marzo va a ser menor a los $19,30 pactados, y por eso que su compromiso es a vender los $100.000.
En el momento de asumir el compromiso, las partes deben dejar garantías para que no se incumpla el mismo.
Otro dato importante es que el contrato puede ser cancelado anticipadamente tomando la posición contraria a la que originalmente había tomado, tomando las ganancias o pagando las pérdidas hasta ese momento.
Este mecanismo se puede hacer con otros activos que están listados en el mercado, como Metales, Índices bursátiles, de tasa de interés, Derivados agropecuarios, etc.
Ah, cada contrato es de U$D 1000… otro ejemplo que cualquier empresa puede utilizar estos instrumentos.
Matías Tanoni es Master en Finanzas (UCEMA), socio de MNT Advisors, co-conductor del programa radial “El hombre de la bolsa” -que se emite por FM Cultura- y Agente productor bursátil CNV (Matricula 617).
Twitter: @tanonimatias
Linkedin: Matias Tanoni
Web: mntadvisors.com