El sector agropecuario argentino confía en producir en seis años alimentos "para 800 millones de personas", el doble del nivel actual.
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SUSCRIBITEEl sector agropecuario argentino confía en producir en seis años alimentos "para 800 millones de personas", el doble del nivel actual.
En este contexto, China -junto con otros países asiáticos- podrían constituirse en objetivos primordiales para aumentar las exportaciones en ese rubro.
Desde China, el presidente Mauricio Macri dijo que la Argentina "es un gran productor de alimentos" capaz de cubrir la demanda de 400 millones de personas, y afirmó que el objetivo del país es "duplicar la producción en los próximos años".
El objetivo presidencial es impulsar el intercambio comercial con China y con otros países de la región y uno de los sectores más fuertes y con mayores posibilidades es el de la alimentación y sus derivados.
El complejo sojero es el gran protagonista de los envíos al gigante asiático, con alrededor del 60% del total.
Pero Argentina está en un rango que el ubica apenas entre el trigésimo y el cuadragésimo lugar entre los proveedores de China en el mundo.
Los porotos de soja representan la mitad del total de exportaciones a China y son el principal rubro exportado, y el aceite de soja lo completa con alrededor de un 10% adicional.
A nivel local, según un informe de la consultora Abeceb, entre los cinco sector más competitivos de la Argentina se destaca el de los alimentos y bebidas.
Este resultado es producto de un amplio mercado interno y de una gran inserción internacional de sus productos signada por la elevada diversificación de sus destinos.
"Argentina resulta en este rubro un jugador relevante a nivel internacional, erigiéndose como el tercer abastecedor de alimentos del mundo", señaló la consultora en un informe.
A nivel global, las más importantes subindustrias (como la molienda o los lácteos) se localizan en las cercanías de los centros de producción primaria, lo que permite minimizar los costos de la materia prima, en especial los logísticos.
De todos modos, uno de los grandes desafíos de Argentina en materia de alimentos es incrementar las exportaciones de productos procesados.
Sin embargo, el sector enfrenta fuertes debilidades en materia de competitividad sistémica, centrando la acción sobre ejes como la reducción de costos de transporte y de la presión impositiva.
Al respecto, para la consultora "será clave la apertura de nuevos mercados de exportación y la consolidación de los actuales destinos, profundizando la inserción exportadora en países del Mercosur.
A su vez, el sector privado tiene como desafío mejorar los niveles de productividad y eficiencia en varios rubros, por ejemplo, a través de la modernización tecnológica de los procesos productivos.
El sector de Bebidas también marca un buen desempeño relativo, explicado en buena medida por sus altos niveles de innovación, una estructura de base adecuada y buenos indicadores en materia laboral, a partir de bajos niveles de informalidad y costos laborales unitarios relativamente competitivos, indicó Abeceb.
Además de Alimentos, Bebidas e insumos básicos, otros rubros destacados son la farmacéutica y productos de Petróleo.
"El buen posicionamiento de aquellos con mejor performance se explica en gran medida por factores de carácter sectorial, ya sea relativos al capital y el trabajo, el acceso a los insumos y las materias primas o bien, por la estructura particular de la industria", explicó Alberto Schuster, director de la Unidad de Competitividad de ABECEB, Alberto Schuster.
"A un año y medio de la actual gestión, se advierten avances orientados principalmente en administrar las fortalezas sectoriales para aprovechar las potencialidades existentes", indicó el especialista.
Fuente: NA