Investigadores de la Universidad Estatal de Washington (WSU) desarrollaron un filtro de aire a base de soja capaz de capturar más productos químicos tóxicos que los modelos disponibles en el mercado en la actualidad.
La investigación se basa en el principio de solución para revertir la situación que se genera hoy en día, donde la mayoría de los filtros existentes no es capaz de filtrar gases peligrosos.
Que la soja es un cultivo con múltiples bondades no es novedoso, sin embargo, a medida que las investigaciones se profundizan, se descubren nuevos beneficios que siguen sorprendiendo al mundo.
El cuerpo de investigadores de la Universidad Estatal de Washington (WSU) desarrolló un filtro de aire a base de soja capaz de capturar más productos químicos tóxicos que los modelosdisponibles en el mercado en la actualidad.
Este notable avance permitirá entonces filtrar por ejemplo el monóxido de carbono y el formaldehído, entre otros químicos nocivos para la salud. De este modo, su aplicación posibilitaría una mejora sustancial en los purificadores de aire, sobre todo en aquellas regiones donde la calidad del aire llega a los máximos niveles de contaminación.
Cabe destacar que este trabajo cuenta además con la colaboración de investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Beijing, y ha sido publicado en el Journal Composites Science and Technology. Entre los investigadores de la WSU que han participado se encuentran Weihong Zhong, profesora de la Escuela de Ingeniería Mecánica y de Materiales, y el estudiante de posgrado Hamid Souzandeh.
La investigación se basa en el principio de solución para revertir la situación que se genera hoy en día, donde la mayoría de los filtros existentes no es capaz de filtrar gases peligrosos, provocando un agravamiento en enfermedades respiratorias como el asma, enfermedades del corazón y el cáncer pulmonar.
Según lo manifestado por el equipo de investigadores, “los filtros de aire típicos están hechos en su mayoría por fibras de plástico sintético de tamaño micrométrico que son capaces de filtrar físicamente pequeñas partículas, pero no son capaces de capturar químicamente moléculas gaseosas”, declaró Zhong.
Ante esta situación, el equipo conformado por la WSU y los investigadores chinos lograron desarrollar un nuevo tipo de material de filtrado de aire que utiliza la proteína de la soja natural purificada y una celulosa bacteriana. Esta utilidad se suma a otras numerosas aplicaciones que ya ostenta la soja, como adhesivos, productos de plástico, materiales de regeneración de tejidos y vendajes para heridas.
Entre las bondades naturales de la soja,hay que destacar que contiene un gran número de grupos químicos funcionales que incluyen 18 tipos de grupos amino, que tienen el potencial de capturar la contaminación a nivel molecular.
Teniendo en cuenta esto, los investigadores usaron un tratamiento a base de ácido acrílico que se utiliza para lograr desenredar la rigidez natural de la proteína de soja, permitiendo que sus grupos químicos puedan estar más expuestos a los contaminantes. “Así logramos un filtro capaz de eliminar todas las partículas pequeñas, así como los contaminantes químicos”, manifestó Zhong.
“La polución del aire es un problema de salud muy grave a nivel mundial”, destacó con preocupación Weihong Zhong. “Por lo tanto, si podemos generar filtros que ayuden a mejorar la calidad del aire interior, sabemos que ayudaría a mucha gente”, concluyó.
Este trabajo, forma parte de los grandes desafíos que se ha propuesto la Universidad Estatal de Washington, una serie de iniciativas dirigidas a la investigación de grandes temas sociales, en pos de lograr el sostenimiento de la salud, alcanzar comunidades saludables y realizar intervenciones para sostener la salud pública.