El Congreso estadounidense aprobó el primer día del 2013 una ley para evitar el "precipicio fiscal", que habría provocado aumentos automáticos de impuestos y recortes del gasto público, llevando así tranquilidad al gigante norteamericano luego de semanas de incertidumbre.
"Uno de las principales promesas de mi campaña fue cambiar el código de los impuestos, demasiado sesgado hacia los ricos a expensas de los trabajadores americanos de clase media", dijo el presidente Barack Obama desde la Casa Blanca poco antes de las 23:30 hs del martes. Y agregó: "Esta noche hemos cumplido la promesa gracias a los votos de los demócratas y de los republicanos en el Congreso".