El jefe de Gabinete nacional afirmó que el estado económico recibido por el presidente Maurico Macri "en otro momento del país hubiera implicado" una crisis como la de "2001 o del '89".
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SUSCRIBITEEl jefe de Gabinete nacional afirmó que el estado económico recibido por el presidente Maurico Macri "en otro momento del país hubiera implicado" una crisis como la de "2001 o del '89".
Y criticó que "hay una hipocresía del doble discurso de un kirchnerismo, que hoy se preocupa por un montón de cosas que hasta hace cinco minutos, cuando gobernaban, no se ocupaban".
"Nosotros recibimos una economía que en cualquier otro momento de la Argentina hubiera implicado un quiebre económico, hubiera implicado un 2001, un '89, porque la Argentina estaba con problemas de déficit alto, de inflación, de 7 tipos de cambio y sin generar empleo", expresó el funcionario.
En una entrevista televisiva, el jefe de Ministros aclaró que "todas las medidas" tomadas por la administración macrista "han sido para tratar de generar trabajo, para intentar poner en marcha una economía estancada" que recibieron.
"Lo que más hacemos es cuidar el trabajo. Vamos a generar millones de puestos de trabajo", anticipó Peña.
Pese a las críticas recibidas por los últimos aumentos en los servicios públicos, el jefe de Gabinete defendió la gestión del ministro de Energía, Juan José Aranguren, ya que según él "está resolviendo el desastre de corrupción e ineficiencia que dejó Julio de Vido en la Argentina".
"No caigamos en una opción que va a perjudicar a todos los trabajadores", subrayó el funcionario, al hablar de la ley antidespidos que impulsa el kirchnerismo en Diputados.
"Suscribo a lo que dijo Cristina Kirchner en 2010 durante un acto oficial. Ella contó que las centrales obreras vinieron a plantear una ley de doble indemnización y afirmó que eso es malo para los trabajadores", recordó en ese sentido.
Peña afirmó que "la concertación entre empresarios y gremios debe ser todos los días" y añadió que "la comunicación kirchnerista no fue buena, al contrario, saturaba y subestimaba a los argentinos".
El funcionario macrista reveló que "los gobernadores reconocen un diálogo que no han tenido en décadas" y explicó que "la salida del déficit, el apoyo y que se está discutiendo una solución al problema del unitarismo fiscal" lo llevan a creer "que nadie está especulando para dañar al Gobierno".
Por último, se refirió a las acusaciones de corrupción que recibió la gestión kirchnerista y consideró que "es un problema profundo sobre qué pasó con la obra pública y la transparencia".
"Los kirchneristas deberían ser los primeros en ponerse al frente para saber qué pasó. Ahora es el momento de los jueces, la sociedad los está mirando. Hasta el 2003 Lázaro Báez era cajero y compró tierras por la dimensión de Israel, y no lo logró por ser buen emprendedor", concluyó.