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Mermas

Muestran cómo evitar mermas en los rindes de los cultivos de invierno

22 de octubre de 2015 - 11:39

Una especialista del INTA se refirió a la aplicación de fungicidas en el momento oportuno, con bajos niveles de severidad, para logarar que los cultivos rindan hasta un 15 por ciento más

Técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria en Pergamino plantearon un monitoreo permanente y un manejo integrado de las enfermedades en el lote, para evitar mermas en los rindes de los campos en invierno.

La sanidad es un factor determinante en el rendimiento y la estabilidad de cultivos de invierno, como trigo y cebada y según un ensayo realizado por especialistas del INTA Pergamino, se demostró que con el uso de fungicidas foliares, los cultivos rinden hasta un 15% más. 

Con este nuevo método se pueden evitar pérdidas de hasta 1.200 kilogramos de granos por hectárea.

Lucrecia Couretot, especialista en manejo de enfermedades de esa unidad del INTA, aseguró que es fundamental "conocer el perfil sanitario de los cultivares, así se podrán intensificar monitoreos en aquellas variedades susceptibles y moderadamente susceptibles, y tener en cuenta el rendimiento potencial del cultivo". 

"El tipo de fungicida a utilizar debe ser eficiente frente a las principales enfermedades presentes en el lote, para lo que es importante asesorarse en este tema con un especialista", añadió. 

De acuerdo con datos de la última campaña, el trigo, con una severidad de roya del tallo y de la hoja del 60%, rindió 924 kilos más por hectárea a partir de la aplicación de fungicida. 

En cambio, la cebada, con una severidad de manchas foliares del 55%, mostró una mejor respuesta a la aplicación de productos, debido a que el grano rindió 1.281 kilogramos más por hectárea. 

"En esta época del año los cultivos se encuentran en encañazon o comienzos de floración por lo que muchos se encuentran dentro del período crítico", contó la especialista del INTA. 

El período que va desde 20 días previos a 10 días posteriores a la floración se denomina período crítico porque es donde se define en gran porcentaje el número de granos por unidad de superficie, principal componente del rendimiento en grano del cultivo, graficó la científica. 

En este sentido, Couretot destacó la importancia del monitoreo: "Las hojas superiores constituyen la mayor fuente de carbohidratos para este período particular y para la etapa de llenado de grano, por lo que la visita a campo le permite al productor conocer el estado sanitario y diseñar la mejor estrategia para la prevención y control de enfermedades". 

Para la evaluación de los umbrales de control y la definición de estrategias de aplicación, Couretot aclaró que es importante identificar el grado de incidencia total de hojas monitoreadas afectadas y el de severidad qué porcentaje de cada hoja está perjudicada. 

De acuerdo con Couretot, en un contexto de excesos hídricos la estrategia tendrá que enfocarse en el manejo integrado de enfermedades. 

"Esto significa monitoreo permanente, detección temprana y diagnósticos precisos de enfermedades, uso de umbrales y control con fungicidas", expresó. 

Por otro lado, la especialista puntualizó en la necesidad de "identificar correctamente las enfermedades", y agregó: "para evitar confundir dos que tengan síntomas parecidos es importante la capacitación y el envío de muestras a los laboratorios". 

Fuente: NA

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