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Pescarmona busca inversores chinos para salir de la mala

16 de julio de 2015 - 12:41

El empresario argentino vendería parte de sus negocios en Brasil a un grupo de capitales provenientes del gigante asiático, para escapar de la crisis financiera que lo llevó a pedir la convocatoria de acreedores en ese país.

Una parte de la compañía Wind Power Energy (WPE), que el grupo Pescarmona tiene en Brasil, pasaría a ser parte de la firma Xinjiang Goldwind Science & Technology, la mayor fabricante de turbinas eólicas de China.

La firma de la que se desprendería el empresario argentino reporta a Venti -sociedad controlada por Industrias Metalúrgicas Pescarmona (Impsa)-, que en diciembre pasado fue a la quiebra por un rojo de 770 millones de dólares.

Al respecto, Impsa informó en marzo último a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que el juez Roberto Jordão de Vasconcelos -quien llevaba adelante el concurso de WPE- aprobó en Brasil el plan de reestructuración de deuda con acreedores.

La empresa de Enrique Pescarmona ofrece soluciones integrales para la generación de energía a partir de recursos renovables, equipos para la industria de procesos y la energía nuclear.

El directorio del grupo chino Goldwind ya autorizó la transacción pero resta saber si adquirirá la totalidad de la compañía WPE.

El grupo chino podría hacer opción de compra sólo de algunos activos de Impsa, entre los que se encontrarían la fábrica de turbinas y las instalaciones en el Puerto de Suape, en el Estado de Pernambuco.

La empresa controlada por Pescarmona también cuenta en Brasil con parques eólicos y una fábrica que produce equipos para centrales hidroeléctricas, que no serían negociadas dentro del acuerdo con los inversores chinos.

El vocero de la empresa en Mendoza, Ismael Jadur, dijo al diario Los Andes que el grupo también está en conversaciones con otros interesados, pero no dio más detalles sobre el tema.

Cuando se realizó la presentación en concurso de acreedores, la empresa informó que la situación en torno a su pasivo, equivale al 80% de lo que Brasil y Venezuela deben a Impsa por proyectos energéticos ejecutados.

Tras el incumplimiento en el pago de los intereses que vencían en setiembre pasado por bonos emitidos por 390 millones de dólares, los títulos pasaron a cotizar en 9,8 centavos por dólar, frente a los cerca de 53 centavos de hace un año.
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