Esa fue la merma en julio con relación al mes pasado, mientras que durante los primeros siete meses se produjo una baja promedio de 7,4 por ciento anual, en un escenario de "incertidumbre financiera" y "problemas de ingresos más acentuados".
Los datos provienen de un informe realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
La entidad que conduce Osvaldo Cornide subrayó que "es el séptimo mes consecutivo en que las ventas minoristas caen con la particularidad de que en el 41% de los rubros relevados se registraron bajas anuales de dos dígitos".
La Confederación remarcó que en el sector hay preocupación por la "continuidad de la coyuntura actual por los problemas de liquidez y rentabilidad que generan, y el incremento visible en la venta ilegal en todo el país".
Y también se redujo la cantidad de compras realizadas en efectivo, mientras que se registró una "fuerte" desaceleración en las operaciones con tarjetas de crédito, inclusive en los comercios que continuaron ofreciendo cuotas sin interés.
"La incertidumbre financiera y los problemas de ingresos más acentuados en las familias retrajeron la demanda de todos los rubros que componen la canasta de consumo mensual", reflejó el estudio sectorial.
Las caídas más "profundas" se registraron en el rubro de inmobiliarias, con un 19,7%, en jugueterías y librerías, con un 13,4%, en bijouterie, con un 13,2% y en electrodomésticos, con un 13,1%.
No obstante, en general, todos los rubros tuvieron bajas "profundas" que dijo que "las vacaciones de invierno, junto a los cobros de aguinaldo y las subas de salarios cerrados en las paritarias de algunos sectores levantaron por momentos el consumo, pero no lo suficiente para cambiar la tendencia".
Asimismo, hubo "saltos momentáneos" en la venta de algunos artículos puntuales, motivados por el Mundial y la actuación de la selección, aunque luego bajaron.