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PyMEs 

¿Cómo impacta el estado de ánimo del N°1 en la organización?

Hay sectores más vulnerables que otros, de acuerdo al grado de madurez de cada una de las empresas.

Somos Pymes | Redacción Somos Pymes
Por Redacción Somos Pymes 9 de julio de 2024 - 19:13

El estado de ánimo o humor de los directivos de una PyME puede tener un alcance importante dentro del clima laboral, siendo en algunos casos muy positivo y en otros muy negativo.

Un informe de Adiras arrojó que el 50 por ciento de los N°1 asume que “debería cuidar más el clima laboral en su empresa”.

A su vez, el 25 por ciento dice que “le da mucha atención, porque es fundamental”, en tanto que el 25% restante sostiene “lo está empezando a hacer”.

Estado de ánimo del líder de la organización

Martín Yechua, director ejecutivo de Adiras, argumentó que el impacto del estado de ánimo del N°1 en el clima laboral se da por varias razones.

"Primero porque en la PyME la cercanía con los demás colaboradores en general es mayor a la multinacional, se ven más seguido, tienen más presencialidad y tienen más acceso directo con todos los empleados", puntualizó.

"A su vez, el entusiasmo es algo que se transmite día a día con el cuerpo, con el discurso y con gestos y, si el N°1 está preocupado o de mal ánimo todo el tiempo, es inevitable que impacte en la empresa”, sostuvo.

Esta apreciación es compartida por Alejandro Bertin, gerente general de San Ignacio S.A, para quien el directivo de la micro y la pequeña empresa se relaciona con un círculo muy reducido, por lo que el impacto es directo.

“En PyMEs más grandes, PyMEs tramo 1 y 2, es posible que haya una estructura de contención, pero de todos modos, tarde o temprano el desánimo llega a las bases”, observó.

Para Carlos Contino, socio gerente de CONA RH, en la empresa PyME -muchas veces más familiares-, el estado de ánimo “se transmite por canales formales e informales a toda la organización, mientras que en la empresa grande esto es más diluido ya que suele haber una comunicación formal institucional más organizada y muchas veces consolidada en 2 o 3 canales específicos dentro de la empresa que lideran especialistas en temas comunicacionales”.

Patricio Navarro Pizzurno, director de gente y cultura en iFlow, relaciona el tema con el nivel de profesionalización de la empresa y del N°1.

“Si el CEO es profesional, su estado no debería impactar en las decisiones que tome. Si un día llega ansioso, angustiado o deprimido, ese estado de ánimo no debería generarle ceguera o impulsividad a la hora de tomar una decisión. Entendemos que el CEO o cualquier líder puede dejar de lado sus emociones", esgrimió el experto.

"En las PyMEs, ese estado de ánimo con el mismo nivel de profesionalización es posible que no incida en el futuro de la empresa, pero sí en lo comunicacional de la gente que rodea al CEO, que es mucho más cercana que en una grande”, aclaró.

El consultor en RR.HH. Guillermo Occhipinti, compartió esta apreciación y manifestó: “Está comprobado que un líder optimista empuja al equipo en su actitud, porque inspira y motiva. Ahora bien, si luego se comporta de manera ególatra, se diluye la motivación y se apagan sus motores".

"Es decir que con tener un buen estado de ánimo no alcanza ya que eso que vende el directivo tiene que ser realista y alcanzable. Además, los líderes con estado de ánimo positivo deben saber escuchar los consejos y aprender que recibir advertencias no significa siempre que una persona solo quiere destruir la generación de ideas”, completó.

La tarea diaria de liderar una PyME

Como es sabido, el entramado PyME es lo suficientemente heterogéneo como para generalizar cuán relevante sería el impacto del N°1 en el clima.

Una de las variables de ajuste es el nivel de profesionalización en tanto que otra variable a considerar es el sector.

Para Bertin, “hay sectores más vulnerables que otros al estado de ánimo en tanto que el grado de madurez de cada una de las empresas de sectores con una impronta diversa, como industria o servicios, serán más o menos sensibles al estado de ánimo del N°1.

Según Yechua, “en la industria puede ser más vulnerable ya que están en un mismo lugar físico, aunque esto depende del proceso de delegación que haya iniciado el Nro 1 en su gestión diaria”.

De acuerdo al directivo de Adiras, es clave el grado de profesionalización del N°1 y de la empresa donde la formación de equipos de trabajo y sobre todo directorios externos favorecen una concepción menos emocional de situaciones a resolver.

Al respecto, Carlos Contino remarcó que “los cambios culturales que se están dando condicionan la voluntad del N°1, su realidad, ya que las nuevas generaciones y los acontecimientos externos presionan para alcanzar una profesionalización necesaria”.

Patricio Navarro retoma el tema de la profesionalización de la gestión.

Para el directivo es clave “para evitar que la emocionalidad lleve a tomar decisiones impulsivas o poco racionales asociadas a las variables del negocio".

"Ser emocional no implica que el N°1 no muestre sus emociones, sino que tenga en cuenta que esa puesta en común en algunos momentos debería quedar restringido a la mesa chica, sobre todo cuando la emoción es preocupación o si reviste cuestiones relacionales", precisó al respecto.

"Si el CEO de una PyME maltrata, destrata, poco educada, intempestiva en una pyme llega a muchos más estratos que en una organización grande. No hay que negar la emocionalidad, ya que sería deshumanizar al CEO. No veo que haya sectores donde haya más emocionalidad en uno que en otro. Eso depende de la personalidad del líder y no del rubro”, ilustró.

Occhipinti consideró que a sabiendas que muchas PyMEs están dirigidas por sus dueños y que “para ellos son una creación, un hijo más, las emociones están más a flor de piel. Un estado de ánimo positivo conduce a una mayor resiliencia a los desafíos que enfrenta”.

Este punto también es retomado por Contino, quien aclaró que por lo antedicho el estado ánimo del N°1 afecta la competitividad y sostenibilidad de la empresa a favor o en contra.

"Las empresas con una cultura organizacional centrada en la gestión de personas sobresalen y perduran más que otras que no lo hacen”, concluyó.

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