viernes 24 de julio de 2026
  • Temas del Día

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Somos Pymes. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Bancos

La morosidad de las familias argentinas se triplicó y quedó cerca del 13% en mayo

Durante mayo llegó a su mayor nivel en más de 20 años.

Somos Pymes | Redacción Somos Pymes
Por Redacción Somos Pymes 24 de julio de 2026 - 18:56

El ratio de irregularidad en los pagos continúa escalando en el país y la morosidad quedó al borde de tocar el 13 por ciento en mayo.

Así lo reflejó el último informe que publicó el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Morosidad de las familias argentinas

De acuerdo a datos oficiales, la irregularidad de los hogares ascendió a 12,8 por ciento durante el quinto mes del año, su mayor nivel en más de 20 años.

El ratio de deuda en el crédito al sector privado se ubicó en 7,7 por ciento a nivel agregado, un alza de 0,4 puntos porcentuales respecto de abril y 5,1 puntos más en comparación interanual.

El incremento de la mora tuvo como principal causa la performance de los créditos familiares.

En mayo, el indicador de irregularidad para este segmento alcanzó 12,8%, superando en 0,7 puntos porcentuales el registro del mes anterior y en 8,3 puntos el dato de hace un año.

El ritmo se moderó en los últimos meses pero sigue teneindo un crecimiento real sostenido, impactando en la capacidad de pago de los hogares.

Si se analiza la calidad de cartera por línea, se encuentra que el mayor ratio de irregularidad entre hogares la tienen los créditos personales, que alcanzaron en mayo un nivel de mora del 15,9% (10,4 puntos más que igual mes del año pasado).

Le siguieron las tarjetas de crédito (13,1%), los préstamos con garantía prendaria (7,7%).

Completan la lista los préstamos con garantía hipotecaria (1,6%) y otros (39,3%).

El crédito para las empresas

Entre las firmas privadas, el indicador de irregularidad se ubicó en 3,5% durante mayo, 0,1 punto porcentual por encima de abril y 2,5 puntos más que un año atrás.

El BCRA reconoció que el crédito comenzó a mostrar señales de recomposición.

El saldo real de préstamos al sector privado en pesos aumentó 0,3% en mayo, luego de cuatro meses consecutivos de caídas, impulsado por las líneas comerciales y las de garantía real, mientras que el consumo volvió a retroceder.

En moneda extranjera, el financiamiento a privados creció 2,6% entre puntas de mes.

En tanto, los depósitos del sector privado en pesos se redujeron 0,9% real, golpeados principalmente por las colocaciones a plazo.

De acuerdo con el Banco Central, pese al avance de la mora, el sistema financiero mantiene un colchón amplio para afrontarla.

Las previsiones constituidas por las entidades cubrían en mayo el 86,3% de la cartera irregular y el 6,6% del total de créditos otorgados.

Al considerar en conjunto la morosidad, el nivel de previsiones y el capital regulatorio, el crédito en situación irregular neto de previsiones representó apenas 2,2% de la Responsabilidad Patrimonial Computable.

En ese marco, la integración de capital del sistema se ubicó en 30,7% de los activos ponderados por riesgo, con un exceso de integración de 280,3% por encima de la exigencia normativa.

Estos niveles de solvencia le otorgan a la banca margen para absorber el impacto de la mora sin comprometer su estabilidad.

Por otro lado, los indicadores de liquidez también se mantuvieron en niveles sólidos.

El indicador que contempla únicamente las disponibilidades en pesos se ubicó en 11,9% de los depósitos en esa moneda, mientras que al sumar los títulos públicos y las operaciones de corto plazo con el BCRA, el ratio ampliado alcanzó 32,7 por ciento.

En moneda extranjera, los activos líquidos representaron 50,9% de los depósitos en esa denominación.

Poder adquisitivo en baja

Según el último Informe de Estabilidad Financiera del BCRA, la carga mensual de los servicios de deuda de las familias representó en abril el 24,1% de la masa salarial formal, un nivel que hace dos años no llegaba al 9 por ciento.

El salto responde, entre otros factores, a que la tasa de interés real de los créditos a personas dejó de licuarse por la inflación y se volvió significativamente positiva.

Los datos oficiales señalan que el deterioro golpea con mayor intensidad a los segmentos más jóvenes: entre los deudores de 18 a 25 años la irregularidad supera el 40%, mientras que la proporción desciende de manera progresiva a medida que aumenta la edad.

La morosidad también es más pronunciada en las entidades no financieras, que concentran cerca del 17% del crédito a familias y donde el indicador ya ronda el 30%, muy por encima del promedio del sistema bancario tradicional.

Las diferencias también tienen un correlato territorial. En el norte del país, la proporción de personas en mora supera el 30%, mientras que en el centro y en provincias como Neuquén se ubica por debajo del promedio nacional.

A su vez, entre quienes accedieron a préstamos exclusivamente a través de entidades no bancarias, por dificultades para calificar en la banca tradicional, el nivel de incumplimiento supera el 50 por ciento.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar