El Tesoro Nacional y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) formalizaron la recompra de Letras Intransferibles por $18,4 billones, que busca sanear el balance de la autoridad monetaria.
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SUSCRIBITEEntre los instrumentos que se dieron de baja figuran vencimientos programados para los años 2029, 2030, 2031 y 2032.
El Tesoro Nacional y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) formalizaron la recompra de Letras Intransferibles por $18,4 billones, que busca sanear el balance de la autoridad monetaria.
Lo hicieron mediante la Resolución Conjunta 27/2026 de las Secretarías de Finanzas y de Hacienda, publicada en el Boletín Oficial.
La semana pasada el Banco Central le giró utilidades al Tesoro por $24,5 millones, de los cuáles $18,4 billones tenían como destino esta operación.
El resto quedó depositado en la cuenta que el Tesoro tiene en el Banco Central para hacer frente a sus obligaciones, como por ejemplo pagar vencimientos de deuda cuando el roll over de vencimientos no llega al 100%.
Para convertir los valores y determinar el monto en pesos de los títulos en dólares, se fijó una cotización de $1.391,3141 por dólar estadounidense.
La norma especificó que para este procedimiento se toma la letra "de vencimiento más cercano y sus subsiguientes en orden cronológico".
Entre los instrumentos que se dieron de baja figuran letras con vencimientos programados para los años 2029, 2030, 2031 y 2032.
El texto legal establece que para fijar los precios se tomaron en cuenta "los valores existentes en los mercados".
Las letras intransferibles son títulos que los sucesivos gobiernos fueron colocando en el Banco Central a cambio de reservas.
Al considerarse intransferibles, se trata de activos de muy baja liquidez para el banco.
Que el Tesoro Nacional las compre le permite a la entidad financiera cambiar un activo "fijo" por liquidez real.
Uno de los artículos de la resolución resalta y aclara que todos los títulos recibidos en esta operación serán dados de baja de los registros de la deuda pública, eso quiere decir que habrá una reducción de las obligaciones financieras del Estado a futuro.
