El Banco Central Europeo (BCE) subió las tasas de interés correspondiente a los depósitos de los bancos a un día, en 25 puntos básicos, hasta el 2,5 por ciento.
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SUSCRIBITELas autoridades del organismo no se atrevieron a anticipar cuáles van a ser los próximos movimientos.
El Banco Central Europeo (BCE) subió las tasas de interés correspondiente a los depósitos de los bancos a un día, en 25 puntos básicos, hasta el 2,5 por ciento.
Se trata de la segunda alza del precio del dinero en 2026 ya que la entidad prevé que "la inflación se mantendrá muy por encima del objetivo durante un período prolongado" debido a la guerra en Irán.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, no quiso anticipar en Berlín el próximo movimiento de la autoridad monetaria.
El Consejo de Gobierno decidió por unanimidad incrementar en 25 puntos básicos las tasas de interés de las subastas semanales, hasta el 2,65%, y de la facilidad marginal de crédito, por los que presta a los bancos a un día, hasta el 2,90%, con efecto a partir del 16 de septiembre.
El máximo órgano ejecutivo del organismo se reúne una vez al año en una ciudad de la eurozona fuera de su sede central en Fráncfort.
El miércoles y el jueves este encuentro se produjo en la capital de Alemania, bajo el auspicio del Bundesbank, el banco central de ese país.
El BCE prevé que la guerra en Irán va a elevar la inflación más y observa que la economía resiste, por eso está confiado de que la suba de las tasas es adecuada para detener la escalada de los precios sin que el crecimiento se resienta demasiado.
En el 2,5%, los tipos de interés están en la parte máxima de lo que el propio BCE considera un nivel neutral, que ni impide, ni impulsa el crecimiento, pero si los sube más, ya llegarían a un nivel restrictivo.
El BCE prevé que "la inflación general se mantenga claramente por encima del objetivo en el primer semestre de 2027", debido a que las guerras en Irán y en Ucrania han subido más los precios de la energía.
El precio del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, superó esta semana los 100 dólares y el precio del gas está en máximos desde finales de 2022.
La inflación aumentó hasta el 3,3% en agosto, desde el 2,9% en julio, debido a que la energía se encareció un 14,3% (10,3% de julio).
A ello contribuyeron los márgenes de refino de los combustibles líquidos, que son la rentabilidad obtenida al transformar petróleo crudo en derivados como la gasolina y diésel, y la subida de los precios de las materias primas energéticas, según el BCE.
Lagarde dijo que la inflación volverá a niveles en torno al objetivo, que es el 2%, a finales de 2027.
Así lo reflejan las nuevas proyecciones macroeconómicas de inflación y crecimiento para la zona del euro del BCE.
Ahora el BCE prevé una inflación general del 3,0% en 2026, del 2,5% en 2027 y del 2,1% en 2028.
El organismo mantiene sus pronósticos de inflación para este año, pero prevé ahora que la inflación será algo más elevada en 2027 y 2028 en comparación con sus pronósticos de junio.
Lagarde espera que la suba de los precios energéticos se transmita gradualmente al encarecimiento de los alimentos.
Pero de momento, no observa que el encarecimiento de la energía se traspase a los salarios.
El crecimiento anual de la remuneración por asalariado se situó en el 3,3% en el segundo trimestre, por debajo del 3,5% registrado en el primer trimestre.
Asimismo, el BCE prevé un crecimiento en la zona del euro del 0,9% en 2026, del 1,4% en 2027 y del 1,5% en 2028.
La autoridad monetaria observó "una capacidad de resistencia de la economía de la zona del euro mayor de la esperada" por la resistencia del consumo privado y el gasto público, y por eso revisa al alza sus pronósticos de crecimiento para 2026 y 2027.

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