Durante el primer semestre de 2026, la pobreza se ubicó en 32,3 por ciento y la indigencia llegó al 7,5 por ciento en los principales centros urbanos del país.
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SUSCRIBITELa situación alcanza a más de 15 millones de personas en el país.
Durante el primer semestre de 2026, la pobreza se ubicó en 32,3 por ciento y la indigencia llegó al 7,5 por ciento en los principales centros urbanos del país.
Así lo mostró el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Respecto al segundo semestre del último año, el segmento aumentó 4,1 puntos porcentuales (p.p.). Si se mira el mismo semestre de 2025, el incremento llegó a 0,7 p.p. Se sumaron 1.200.000 personas por debajo de la línea de pobreza.
En el período enero-junio alcanzó a 9.700.000 personas en los 31 aglomerados urbanos donde el INDEC realiza la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
Tomando como proyección a todo el territorio nacional, el indicador final se ubica por encima de los 15 millones de personas.
Respecto a la indigencia, subió 1,2 p.p. hasta el 7,5% y englobó a 2.200.000 personas. La diferencia con la pobreza radica en la capacidad de cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT).
Desde que asumió la presidencia Javier Milei registró su pico máximo durante el primer semestre de 2024, cuando el índice alcanzó al 52,9% de las personas.
A partir de ahí, la pobreza comenzó un proceso de reducción: 38,1% en el segundo semestre, 31,6% en el primero de 2025 y 28,2% en el segundo.
Sin embargo, este último dato rompió con la tendencia y la revirtió, en parte por el aumento de la CBT en torno a los salarios, que fue superior.
Las distintas proyecciones ya venían adelantando que la pobreza iba a volver a subir en el primer semestre del año.
El Nowcast de pobreza de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) proyectó una tasa de 31,6%, siendo la que más se aproximó al número final.
Desglosado por grupos etarios, el mayor porcentaje se ubicó entre las personas de 0 a 14 años (44,5%). Le siguió el rango de 15 a 29 años (36,9%), 30 a 64 años (28,8%) y en último lugar el grupo de 65 años o más (14,8%).
En cuanto a las regiones, alcanzó al 41,5% en el Noreste, 36,7% en Cuyo, 32,1% en el Gran Buenos Aires, 31,5% en el Noroeste, 30,3% en la Pampeana y 28,4% en la Patagonia.
“Si bien las tasas de pobreza y de indigencia se incrementaron 4,1 p.p. y 1,2 p.p. en relación al semestre previo, ambas tasas registraron una fuerte baja en relación al primer semestre de 2024. Frente a dicho período, la tasa de pobreza se redujo de 52,9% a 32,3%, en tanto la de indigencia cayó de 18,1% a 7,5%”, declaró el ministro de Economía, Luis Caputo, en su cuenta oficial de X.
De acuerdo a la última medición, hay 2,05 millones de pobres más que hacia fines del año previo y afectó al 24,4% de los hogares.
A la vez, se mantuvo por encima del nivel del primer semestre de 2025, cuando el indicador se posicionó en 31,6 por ciento.
En cuanto a la indigencia, también experimentó un alza de 1,2 puntos porcentuales en relación al 6,3% que había arrojado en los seis meses anteriores, lo que se traduce en 595.300 nuevos indigentes y alcanzó al 5,6% de los hogares.
Si se la compara con el primer semestre 2025, la suba fue de 0,6 puntos porcentuales.
La pobreza afectó al 44,5% de los chicos y adolescentes de hasta 14 años.
En el segmento de 15 a 29 años, la incidencia fue de 36,9%; entre las personas de 30 a 64 años, de 28,8%; y en la población de 65 años o más, de 14,8 por ciento.
Al poner la lupa sobre las regiones, el Noreste registró la incidencia regional más alta, con 41,5%, seguido por Cuyo, con 36,7%.
En el Gran Buenos Aires, la pobreza afectó al 32,1% de la población, aunque la brecha fue amplia entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con 13,9%, y los partidos del Gran Buenos Aires, donde llegó al 36,9%.
La indigencia, por su parte, fue más elevada en el Noreste, con 10,5%, seguida por Gran Buenos Aires, con 8,4 por ciento.
La región Pampeana tuvo una incidencia de pobreza de 30,3%, mientras que el Noroeste alcanzó 31,5% y la Patagonia, 28,4%, el menor registro regional.
Entre los aglomerados, Concordia presentó la mayor proporción de personas bajo la línea de pobreza, con 56,2%, seguida por Gran Resistencia, con 48,6%, y Posadas, con 42,2%.
En materia de indigencia, la región Pampeana registró 7,2%; Cuyo, 5%; el Noroeste, 4,3%; y la Patagonia, 4,2%.
En paralelo, el INDEC informó que el ingreso per cápita familiar creció en promedio 11,5% durante el período analizado, por debajo de los aumentos registrados en las canastas básicas: la canasta básica alimentaria (CBA) subió 21,4% y la canasta básica total (CBT), 19,6 por ciento.
Esta diferencia redujo la capacidad de compra de los hogares y elevó las tasas de pobreza e indigencia frente al semestre anterior.
Entre los hogares pobres, la brecha de pobreza alcanzó 35,9%: el ingreso total familiar promedio fue de $922.755, mientras que la CBT necesaria para ese mismo grupo llegó a 1.440.395 pesos.
En tanto, la Canasta Básica Total (CBT) amplía esa cobertura e incorpora, además de los alimentos, otros bienes y servicios esenciales, como vestimenta, transporte, educación y salud, y se utiliza para establecer la línea de pobreza. En junio, ascendió a $1.531.473 para el mismo hogar de referencia.
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