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Condiciones de vida

La pobreza en Argentina bajó al 28,2% en el segundo semestre de 2025

La tasa fue la más baja desde la primera mitad de 2018.

Somos Pymes | Redacción Somos Pymes
Por Redacción Somos Pymes 31 de marzo de 2026 - 17:47

La pobreza dentro de la población urbana se situó en el 28,2 porciento en el segundo semestre de 2025, una baja de 3,4 puntos porcentuales con respecto a la tasa registrada en la primera mitad del año pasado.

Así lo mostró el más reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

Asimismo, el índice de indigencia se situó en el segundo semestre de 2025 en el 6,3 por ciento, 0,6 puntos por debajo de la tasa registrada en el semestre anterior.

El nivel de pobreza en Argentina

La tasa de pobreza del segundo semestre de 2025 es la más baja desde la primera mitad de 2018 (27,3 por ciento).

La tasa de pobreza en Argentina registró un nuevo descenso en el segundo semestre de 2025, pero el dato oficial dado a conocer este martes y celebrado por el Gobierno nacional surge de una medición cuestionada por expertos.

La cifra del segundo semestre implicó un retroceso de 3,4 puntos porcentuales con respecto al primer semestre de 2025 y de 9,9 puntos frente a igual período de 2024.

Con este resultado, la tasa de pobreza encadenó tres semestres en bajada, tras haber tocado el 52,9 por ciento en el primer semestre de 2024, cuando comenzó el plan de ajuste puesto en marcha por la adminsitración de Javier Milei a finales de 2023.

"La pobreza sigue bajando. Dato, no relato", resaltó este martes el mandatario en un mensaje en la red social X.

La medición oficial no incluye a sectores rurales y, dentro del ámbito urbano, solo tiene en cuenta a las 31 ciudades más pobladas, las que abarcan a 30 millones de personas, sobre una población total en Argentina de unas 46,4 millones de personas.

Además, el INDEC mide la pobreza solo en base a los ingresos declarados -no necesariamente los reales, ya que es una encuesta- por los hogares que conforman su muestra y si éstos alcanzan o no para acceder a la canasta básica de alimentos y servicios, cuyo valor varía cada mes por la inflación.

De acuerdo al informe del organismo estatal, la pobreza bajó porque durante la segunda mitad de 2025 el ingreso familiar declarado por los integrantes de la muestra aumentó 18,3% respecto al semestre anterior, por encima del alza del 11,3% en el valor de la cesta básica de alimentos y servicios.

Las condiciones de vida en el país

Respecto del primer semestre de 2025, se produjo una baja de 1,54 millones de personas que no alcanzaron ingresos suficientes para adquirir la Canasta Básica Total (CBT) y se redujo en 269 mil el universo de quienes no acceden por sus propios medios a consumir la Canasta Básica de Alimentos (CBA).

En comparación con el máximo registrado en el primer semestre de 2024, utilizado como referencia por el presidente y el equipo económico, la cantidad de personas en situación de pobreza descendió en 11,4 millones y la indigencia se redujo en 5,5 millones.

“En relación al primer semestre de 2024, cuando la pobreza y la indigencia ascendieron a 52,9% y 18,1%, la reducción fue de 24,7 p.p. y 11,8 p.p., respectivamente. La incidencia de la pobreza fue la más baja desde el primer semestre de 2018. La fuerte baja en la pobreza y la indigencia se sustentan en el crecimiento económico, el proceso de desinflación y el refuerzo en los programas sociales sin intermediarios desde el inicio de la gestión”, destacó el ministro de Economía, Luis Caputo.

En los primeros meses de 2024, la pobreza saltó a 52,9% y la indigencia se ubicó en 18,1 por ciento. Luego de ello, con la implementación del nuevo programa económico y la desaceleración de la inflación, en el segundo semestre, bajó a 38,1% y 8,2%, respectivamente, para cerrar el primer año de mandato.

Desde el Poder Ejecutivo esperaban consolidar una tendencia descendente en ambos indicadores socioeconómicos.

En esta oportunidad, el escenario era más complejo debido a que en los últimos meses del año pasado, la inflación se aceleró en gran parte por los incrementos del rubro Alimentos y bebidas, de gran incidencia en la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA) que son los que marcan la línea de pobreza e indigencia.

Muchos expertos cuestionan ciertos aspectos de la metodología de medición de la pobreza por ingresos, entre ellos la utilización de cestas de consumo desactualizadas -datan de 2004/2005- respecto al peso que hoy tienen en los hogares los gastos de servicios de la vivienda y el transporte.

La canasta del INDEC tampoco incluye gastos de alquiler, en los que incurre el 20,7% de los hogares argentinos.

El Observatorio de la Deuda Social (ODSA) de la Universidad Católica Argentina señaló en un informe que la magnitud y la velocidad de la "mejora social" reportada por el INDEC "resultan difíciles de conciliar" con el comportamiento de otros "indicadores del bienestar" (empleo, salarios reales, consumo y privaciones materiales).

Según los expertos, la mejora reciente de la pobreza combina elementos de «recuperación efectiva» (desaceleración inflacionaria y fortalecimiento de las ayudas estatales) con «mecanismos metodológicos que reducen artificialmente las tasas observadas».

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