El consumo de bienes y servicios tuvo una contracción interanual del 0,8% en enero, a partir de una caída en rubros clave como recreación y cultura e indumentaria y calzado.
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SUSCRIBITEEsto se debió a una desaceleración del crédito y una inflación que subió en los últimos meses.
El consumo de bienes y servicios tuvo una contracción interanual del 0,8% en enero, a partir de una caída en rubros clave como recreación y cultura e indumentaria y calzado.
Asimismo, hubo un alza desestacionalizada de 0,7% frente a diciembre de 2025, de acuerdo al más reciente informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC).
“Si analizamos la inflación en perspectiva de mediano plazo, pese a esta aceleración la variación general de los precios luce mantenerse dentro de la tendencia de estabilidad que se consolida desde 2024”, observaron los especialistas de la firma privada.
Y aclararon: "Tras un octubre turbulento signado por las expectativas preelectorales (lo que generó volatilidad cambiaria), la situación se estabilizó".
“Los cambios en el esquema de bandas de flotación sumados a los mayores flujos de oferta de divisas en el mercado de cambios consolidaron un comienzo de año calmo en términos de dólar, diferenciándose de la dinámica reciente de los precios”, reflejó el estudio.
Indumentaria y calzado registró en enero una caída estimada de 0,8% interanual, en línea con el retroceso del IC.
La comparación se realiza contra un enero de 2025 que ya había mostrado una variación negativa frente al mismo mes de 2024, es decir, con una base baja.
En el acumulado, enero se ubicó 4,4 por ciento por debajo del nivel observado dos años atrás.
El segmento de transporte y vehículos experimentó una variación interanual de -0,1 por ciento.
Dentro del rubro, incidió el cambio de tendencia en el patentamiento de automóviles y motocicletas: tras un 2025 marcado por subas sostenidas, la reversión observada en los últimos meses impactó en el consumo del sector.
Recreación y cultura también mostró un desempeño negativo. En enero cayó 3,7% interanual y aportó -0,3 puntos porcentuales a la variación del IC.
Se trató del segundo mes consecutivo en baja, luego de un período de recuperación que se extendió durante buena parte del segundo semestre de 2025.
Por su lado, vivienda, alquileres y servicios públicos creció 7,1% interanual en enero, repitiendo el desempeño positivo de diciembre. El rubro contribuyó con 1,2 puntos porcentuales a la variación del índice general, atenuando parcialmente la caída agregada.
El resto de los rubros registró una contracción interanual de 2,9% en enero, con una incidencia negativa de 1,6 puntos porcentuales en el resultado general.
En perspectiva histórica, el nivel de consumo de este conjunto se ubica en valores similares a los de enero de 2020, mes de referencia previo a la pandemia.
Si se amplía la comparación hacia atrás, hasta el inicio de la serie en enero de 2017, los datos muestran que los bienes de consumo masivo (FMCG) registraron en diciembre una caída interanual de 0,3% frente al mismo mes de 2024.
En términos desestacionalizados, además, el segmento retrocedió 1,2% respecto de noviembre.
Luego del derrumbe de comienzos de 2024, el crédito real creció de manera sostenida hasta los últimos meses de 2025, cuando comenzó a amesetarse.
El financiamiento a hogares lideró esa expansión durante casi dos años, aunque perdió impulso en el último trimestre.
Las tarjetas y los préstamos personales se desaceleraron antes, luego de varios meses de fuerte dinamismo. El crédito prendario e hipotecario también se moderó, con una recuperación más gradual por su menor volumen.
En paralelo, se frenaron el patentamiento de autos y las escrituras inmobiliarias, mientras que las ventas de electrodomésticos se mantuvieron estables.
“El consumo masivo se recupera a ritmo lento luego de un 2024 de gran caída y un 2025 de recuperación, mientras que el consumo de bienes durables pone en suspenso su marcha tras meses de notable mejoría”, resaltó CAC.
“Los próximos meses resultarán fundamentales para determinar si los bienes durables continúan ganando terreno en el consumo de los hogares, desplazando a los de consumo masivo, o la composición del consumo de los hogares tiende a una mayor estabilidad relativa en esta dimensión, sin mayores cambios a los ya sucedidos en los dos años previos”, concluyó.
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