El gobierno francés, así como los partidos políticos y los sindicatos agrícolas, criticaron la posibilidad de que la Comisión Europea haga una aplicación provisional del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur.
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SUSCRIBITELos productores rurales del Viejo continente celebraron la decisión del Parlamento regional.
El gobierno francés, así como los partidos políticos y los sindicatos agrícolas, criticaron la posibilidad de que la Comisión Europea haga una aplicación provisional del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur.
Lo hicieron después de que el Parlamento Europeo remitiera el tratado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
"¡Un voto importante que debe ser respetado!", expresó el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, en redes sociales tras conocer la decisión del pleno de la Eurocámara de remitir el acuerdo comercial firmado entre la Unión Europea y el Mercosur al Tribunal de Justicia de la UE, en un claro mensaje a la Comisión Europea para que no lo aplique provisionalmente.
Un portavoz comunitario dijo hoy que, tras la decisión de la Eurocámara, ese tema lo discutirán probablemente los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea durante la cumbre extraordinaria que celebrarán el jueves, convocada en principio para abordar las relaciones con Estados Unidos.
Para el ministro de Exteriores francés, Jean-Nöel Barrot, el Parlamento Europeo actuó "conforme" a la postura que ha defendido Francia, uno de los pocos países de la Unión Europea que votó en contra de firmar el acuerdo hasta que no se garantizase la protección de la agricultura europea.
"Francia está dispuesta a decir no cuando es necesario y la historia a menudo le da la razón. La lucha continúa para proteger nuestra agricultura y garantizar nuestra soberanía alimentaria", sentenció el jefe de la diplomacia francesa.
La decisión del Parlamento Europeo de remitir el acuerdo al TJUE para que revise si es compatible con los tratados europeos, aprobada por una estrecha mayoría – 334 votos a favor, 324 en contra y once abstenciones -, paraliza en la práctica la tramitación del pacto entre la UE y el Mercosur hasta que los jueces dicten su opinión, lo que suele alargarse entre 18 y 24 meses.
El principal sindicato agrícola francés, la Federación Nacional de Sindicatos de Explotaciones Agrícolas (FNSEA), y sus socios los Jóvenes Agricultores expresaron su enorme alegría por la decisión del Parlamento Europeo y advirtieron contra cualquier aplicación del acuerdo, "ni siquiera provisional".
"El Parlamento Europeo se ha puesto del lado de los agricultores", aseveró la alianza FNSEA-Jóvenes Agricultores, en un comunicado, celebrando "una señal política contundente, clara e inequívoca" para "preguntar al TJUE sobre los fundamentos del mecanismo de reequilibrio, que permitiría a cada país del Mercosur reclamar una compensación financiera si la aplicación de nuevas normas sociales o ambientales penalizara a sus empresas".
"En la situación actual, cualquier aplicación unilateral, incluso provisional, de este acuerdo sería inaceptable", subrayaron estos sindicatos, reafirmando que "los agricultores europeos no pueden ser moneda de cambio en el comercio internacional".
Las organizaciones de agricultores europeos celebraron la votación "crucial" del Parlamento Europeo, que ha dado luz verde a remitir el acuerdo comercial firmado entre la Unión Europea y el Mercosur al Tribunal de Justicia de la UE, lo que ha mostrado, según consideran, "lo divisivo que es" el pacto.
"La votación crucial de los eurodiputados valida las legítimas preocupaciones y la movilización de la comunidad agrícola de la UE. El resultado de la votación en el Parlamento Europeo sobre la remisión del acuerdo del Mercosur al TJUE muestra claramente lo divisivo que es este acuerdo", aseguraron las cooperativas agroalimentarias europeas agrupadas en el Copa-Cogeca, mediante un comunicado.
También destacaron que esta decisión demuestra que los eurodiputados han encontrado "sentido" a los argumentos presentados por la comunidad agrícola, "que solo exige equidad".
Para el campo europeo, el acuerdo aprobado por los Veintisiete el pasado 9 de enero por mayoría cualificada socava la competitividad del sector agrícola de la UE porque los productores de los países del Mercosur no están sujetos a las mismas regulaciones y estándares que los europeos.
"Los agricultores y las cooperativas agrícolas europeas son los primeros en pagar las consecuencias de las turbulencias y el malestar geopolítico. Un comercio justo y equilibrado, coherente con las políticas internas, debe ser una certeza, incluso en tiempos de incertidumbre. La política comercial no puede seguir premiando estándares más bajos mientras se exige a los agricultores europeos que hagan más con menos", observaron en el comunicado.
Tras la paralización de la ratificación del acuerdo, los agricultores reclaman ahora al Ejecutivo comunitario que "invierta en un sector que se encuentra en la base misma del proyecto europeo".
En su opinión, priorizar a los productores comunitarios impulsará la economía de la UE al "contribuir a una balanza comercial agroalimentaria positiva" y "sustenta a las comunidades rurales, a la vez que proporciona a los ciudadanos alimentos seguros, nutritivos y de alta calidad".
