China presentó el viernes una queja ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra Canadá por las medidas restrictivas aplicadas a las importaciones de acero y otros productos.
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SUSCRIBITEDesde el 1 de agosto está en vigor un arancel adicional del 25 por ciento.
China presentó el viernes una queja ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra Canadá por las medidas restrictivas aplicadas a las importaciones de acero y otros productos.
Según Pekín, estas políticas suponen “un acto típico de unilateralismo y proteccionismo comercial”.
El Ministerio chino de Comercio explicó en un comunicado que Ottawa “ha introducido medidas de cupos arancelarios sobre el acero e impuesto aranceles discriminatorios a productos que contienen el llamado ‘acero de contenido chino’”.
Esto es en referencia a piezas fabricadas total o parcialmente con metal fundido en China.
“Tales acciones dañan los derechos e intereses legítimos de China y perturban la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro globales”, puntualizó la cartera.
Pekín pidió a la administración norteamericana “tomar medidas inmediatas para corregir sus prácticas erróneas, salvaguardar el sistema multilateral de comercio basado en normas y promover la mejora continua de las relaciones económicas y comerciales” entre ambos países.
Las medidas anunciadas por Canadá incluyen la reducción a la mitad, respecto a 2024, de las cuotas de importación de acero para países sin tratado de libre comercio, con la aplicación de un arancel del 50% una vez superado ese límite.
En el caso de socios con tratado de libre comercio que no sean Estados Unidos, la cuota se mantiene en el 100% del volumen del año pasado, pero también se grava con un 50% el exceso.
Además, desde el 1 de agosto está en vigor un arancel adicional del 25% sobre las importaciones de acero procedentes de todos los países -salvo de Estados Unidos- que contengan material fundido y vertido en China.
El Gobierno del primer ministro canadiense, Mark Carney, defendió en julio que estas medidas buscan “proteger a los productores nacionales” frente a la “desviación comercial” y crear una cadena de suministro más eficiente.
En ese contexto, anunció ayudas millonarias a la industria siderúrgica y a los trabajadores afectados.