Brasil criticó las nuevas medidas adoptadas por la Unión Europea (UE) para restringir las importaciones de acero, al considerar que reducen el acceso de sus exportaciones a ese mercado y pueden desencadenar una escalada de medidas de defensa comercial.
En un comunicado conjunto, los ministerios de Relaciones Exteriores y de Desarrollo, Industria y Comercio lamentaron la decisión del bloque de reducir las cuotas de importación libres de aranceles y elevar los gravámenes para los volúmenes que superen esos límites.
Restricciones de la UE al acero
Según la misivia oficial, las nuevas medidas, aplicables a la mayoría de los socios comerciales de la UE, endurecen las condiciones para exportar acero al bloque, al reemplazar el sistema de salvaguardias que regía desde 2018 por otro que permite importar menos acero sin aranceles y cobra tasas más altas a las importaciones que excedan las cuotas.
El Gobierno señaló que también sufre las consecuencias del exceso de producción de acero a nivel mundial y afirmó que seguirá defendiendo una solución multilateral en los foros multilaterales.
No obstante, sostuvo que imponer restricciones comerciales a países que no son responsables de la sobreoferta mundial "no contribuye a encontrar una solución eficaz y puede provocar una escalada de las medidas de defensa comercial".
La Comisión Europea anunció este miércoles que reducirá un 47% el volumen de acero que podrá ingresar al bloque sin pagar aranceles, hasta 18,3 millones de toneladas al año.
Las importaciones que superen esa cuota estarán sujetas a un arancel del 50%, el doble del 25% aplicado hasta ahora, y la medida abarcará 26 categorías de productos siderúrgicos.
Bruselas justificó los cambios por la necesidad de proteger a la industria siderúrgica europea frente al exceso de producción mundial, las prácticas de ‘dumping’ y la presión sobre los precios internacionales.
Acción y reacción
Las nuevas medidas impuestas para proteger la industria del acero de la competencia que proviene, principalmente, de China, entraron en vigor el miércoles.
La UE fijó una cuota de 18,3 millones de toneladas libres de aranceles y, al mismo tiempo, elevó al 50% el gravamen para las cantidades que sobrepasen ese tope, frente al 25% actual.
A la hora de distribuir el cupo entre los distintos socios comerciales, Bruselas tuvo en cuenta el volumen de intercambios que mantuvo con cada uno de ellos entre 2022 y 2024, pero reservó la mitad de la cuota (9,15 millones de toneladas) para los países con los que tiene acuerdos de libre comercio, garantizándoles un acceso preferencial al mercado único.
El resto lo asignó a todos los Estados que forman parte de la Organización Mundial del Comercio (OMC), una cuota por la que podrán competir también aquellos países con los que existen acuerdos comerciales.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, dijo que la UE ha logrado un "cuidadoso equilibrio" entre las obligaciones que ha adquirido con sus acuerdos de libre comercio, la necesidad de diversificar sus proveedores y las normas de la OMC.
Además, Bruselas aseguró que en base a esas reglas, pactó cuotas arancelarias para determinados productos de acero con Turquía, Corea del Sur, Indonesia, Egipto, Brasil, el Reino Unido, Suiza, Macedonia del Norte, Sudáfrica, Argentina, Singapur, la India y Ucrania, a la que ha dado un trato diferencial por la invasión rusa.
Turquía, Corea del Sur y la India, tres de los principales proveedores de acero de la UE, son los países que más toneladas podrán exportar (unos 2,8 millones, 2 millones y 1,9 millones respectivamente).
China, a la que Bruselas ya aplica medidas "antidumping" por las subvenciones que otorga a sus empresas, y Estados Unidos entrarán en el cupo restante de los 9,15 millones de toneladas de acero libres de aranceles a repartir entre aquellos a los que no se otorga un trato preferencial por carecer de acuerdos comerciales.
El Ejecutivo comunitario no espera represalias por parte del presidente de EE.UU., Donald Trump, ya que mantiene "una buena cooperación" con la Administración estadounidense sobre cómo tratar de combatir conjuntamente la competencia de China.