En una entrevista con Somos Pymes Radio (La Red AM 910, domingos de 6 a 8 hs), Gustavo Zuviría, creador de Manos Argentinas, se refirió a las posibilidades de progresar que tienen los empresarios textiles nacionales en un contexto complicado para competir con los precios internacionales.
Al respecto, explicó que la clave está en el "valor agregado" de la marca y el proceso de producción.
La historia del emprendimiento textil
Manos Argentinas es una empresa de prendas para hombres, mujeres y niños con diseños característicos de la industria local.
Cuenta con locales propios (uno en Capital Federal, tres en la zona sur del Gran Buenos Aires y uno en la la ciudad bonaerense de 9 de Julio) y distribuye en todo el país a través de otros 120 locales multimarca.
Fabrican más de 140.000 prendas anuales y facturan $4,8 millones de pesos por año.
"El emprendimiento empezó con la idea de tener independencia y dejar de responder a alguien que me diga lo que tengo que hacer", explicó Zuviría en el programa que conduce Christian Dátola.
"Junto a un socio que conozco de la secundaria, Diego Caruso, empezamos en 1999 con la idea suya de que teníamos que vender por Internet. Él siempre fue un adelantado en tecnología", recordó.
Y continuó: "Comenzamos vendiendo remeras, que es el producto mas básico de la cadena de producción textil. Registramos la marca y nos pusimos a trabajar en base a diseños que yo creo representan a los argentinos".
"Mi primer gran éxito fue poder ganar con mi empresa el mismo sueldo que tenía cuando estaba en relación de dependencia. Fue como tocar el cielo con las manos, un año y medio después de empezar", admitió.
Zuviría recordó otro gran momento de su trayectoria como emprendedor, cuando tuvo que viajar en micro a Río Gallegos para entrevistarse con uno de los empresarios más ricos de la región, Mario Bracalenti, en busca de venderle sus remeras.
"Al principio me dijo que no le gustaban los modelos y que no eran para su empresa. Cuando me estaba yendo del lugar, me di vuelta y lo volví a encarar. Le dije: 'Me tenés que comprar aunque sea por lástima'. Me contestó que era un fenómeno y accedió a comprarme 70 remeras", relató.
Y enfatizó: "Para mi lo importante fue saber que se podía hacer".
Embed - Gustavo Zuviria, Creador de Manos argentinas, en Pymes en La Red
El valor de la ropa argentina
A continuación, Zuviría describió como tuvo que "embarrar la cancha" cuando una vez le llegó un pedido masivo de la firma estadounidense Sony, el cual no podía cumplir en tiempo y forma, pero que aceptó porque eventualmente le sirvió para "comprar la primera casa".
"Después de eso, logré escriturar en Río Gallegos la compra de un taller que fui pagando en cuotas durante diez años, gracias al mismo empresario que se había negado a comprarme las remeras aquella vez", ilustró.
"Un día que vino a Buenos Aires para comer conmigo me dijo: 'Quiero que el terreno que me estás alquilando sea tuyo'. Me dio la mano y le fui pagando como podía. Así nació la empresa", enfatizó.
Según el entrevistado, "en este negocio tenés que saber que no podés competir con los precios que llegan desde China".
"Pero la calidad de una remera que encontrás en Sara o H&M es la misma que se ofrece en el barrio de Flores. La única diferencia es el local que tienen las grandes marcas internacionales, que te hacen creer que estás entrando a Disney", graficó.
"Las comparaciones son desiguales porque esas empresas no fabrican en sus países sino que lo hacen en Asia", denunció el empresario textil.
Y objetó: "Tenemos que saber que los impuestos locales significan el 50 por ciento de los precios que vos vés en las vidrieras".
"Trabajando todo lo que trabajamos no alcanza para tener una gran ganancia. Pese a esto nos rehusamos a bajar la calidad de nuestros productos porque tenemos una plataforma seria con la mejor materia prima", concluyó.