El presidente la Cámara de Aceiteros (CIARA), Gustavo Idigoras, destacó la decisión del Gobierno nacional de rebajar la alícuota de las retenciones a cereales, pero advirtió que será necesario trabajar sobre el tema soja para no perjudicar la comercialización.
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Los aceiteros apoyaron la baja de retenciones anunciada por el Gobierno
Pidieron trabajar para que no se afecte el flujo de comercialización.
“Celebramos la baja de retenciones porque siempre es buena. Es el camino correcto”, afirmó el directivo en declaraciones a la prensa.
Respuesta a la baja de las retenciones
Idigoras sostuvo que el anuncio relacionado al trigo y la cebada "es una gran señal para los productores para animarse a sembrar en una relación de costos y precios compleja”.
En el caso de la soja advirtió que “está condicionada a la recaudación y hay que ver como evoluciona”.
Asimismo, señaló que trabajarán con el Ministerio de Economía para que la baja de 0,5% no genere problemas en el flujo de comercialización de la “campaña vieja”.
Respecto al esquema gradual anunciado para la oleaginosa, el referente del sector consideró que, “también es una muy buena señal para ir en camino positivo”, especialmente porque “la soja es la más castigada desde el punto de vista de los derechos de exportación”.
Sin embargo, advirtió que el principal desafío será garantizar previsibilidad operativa para toda la cadena exportadora.
“El anuncio del Presidente claramente fue una frase, y las frases siempre generan dudas, interrogantes de cómo se va a instrumentar”, sostuvo.
En su cuenta personal de X, Javier Milei se refirió a la posibilidad de quitar los derechos de exportación (DEX) al sector agropecuario, tras haber anunciado una baja al trigo, la cebada y la soja.
La respuesta surgió de un posteo del economista Fernando Marull, quien publicó un cuadro con el nivel de retenciones que mantuvo cada gobierno, desde Néstor Kirchner hasta la actual administración.
Agustín Etchebarne, director de la Fundación Libertad y Progreso, comentó que "no tiene dudas" de que en un hipotético segundo mandato de Milei "van a ir a 0% de retenciones".
Durante su discurso del jueves en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el jefe de Estado anunció una baja de las retenciones en tres commodities del agro.
En el caso del trigo y la cebada, la alícuota de retenciones pasará del 7,5% al 5,5% a partir de junio de este año”, mientras que para la soja regirá a partir de enero del año próximo, en base a los resultados que muestre la recaudación.
“Vamos a bajar (las retenciones a la soja) entre un cuarto de punto y medio punto por mes de manera continuada hasta el año 2028 si nosotros reelegimos”, precisó el mandatario.
El mensaje para los productores
El ministro de Economía, Luis Caputo, encabezó una conferencia de prensa junto al secretario de Comercio, Pablo Lavigne, y el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, en la que detalló la nueva política de reducción de retenciones a las exportaciones del agro y la industria.
Según precisó el funcionario, la disminución será gradual y prefijada, con un esquema establecido que ya incluye los costos fiscales estimados para los próximos años.
Durante su exposición, remarcó que la relación con el sector agropecuario se basa en la confianza y en el cumplimiento de compromisos asumidos desde el inicio de la gestión.
“Desde el primer día dijimos que nuestro objetivo es llevar las retenciones a cero. Ese es el objetivo final”, afirmó el titular del Palacio de Hacienda. Además, sostuvo que la eliminación total de este tributo solo podría concretarse durante un eventual segundo mandato.
Caputo detalló que el costo fiscal estimado por la reducción de retenciones al agro será de US$ 32 millones en 2026, US$ 415 millones en 2027 y US$ 1.224 millones en 2028.
“Estos anuncios son fijos, programados. Lo que hemos anunciado ahora es efectivamente lo que vamos a hacer”, subrayó el economista. Esa precisión responde a la inquietud de productores y cámaras del sector, que reclamaron previsibilidad para la toma de decisiones.
El esquema de reducción de retenciones a la soja, según la presentación oficial, no dependerá de la recaudación fiscal mensual o anual, sino que seguirá un calendario previamente comunicado.
El Gobierno ya calculó el costo fiscal de esta decisión, tanto para el agro como para la industria exportadora.