La guerra en Irán está presionando los precios del diésel y de los fertilizantes utilizados por los agricultores brasileños y amenaza al sector justo cuando comienza a recoger la primera cosecha del año.
- Somos Pymes >
- Agro >
La guerra en Irán amenaza seriamente a la agroindustria de Brasil
Los precios del diésel se dispararon un promedio del 19,4 por ciento.
La coyuntura tiene una relevancia notable que el país es uno de los mayores productores mundiales de alimentos.
Problemas para la agroindustria de Brasil
La escasez de diésel en algunas regiones, el salto del precio del combustible consumido por la maquinaria agrícola y la caída de la oferta mundial de fertilizantes, de los que Brasil es importador, presionan los precios de los granos tanto para su exportación como para el mercado interno, explicaron los especialistas del sector.
"En este momento lo que más preocupa a los productores rurales es el precio del diésel dado su uso intensivo en las máquinas del campo y en los camiones que envían la producción a los mercados", explicó el director técnico de la Confederación Nacional de la Agricultura (CNA), Bruno Lucchi.
El dirigente sindical afirmó que los productores están recogiendo en este momento las cosechas de soja y arroz en todo Brasil e iniciando el cultivo de maíz, y no pueden dejar pasar el momento, por lo que están obligados a pagar el precio que les pidan por los combustibles.
Debido a la guerra, los precios del diésel se dispararon un promedio del 19,4% en Brasil, que importa casi la tercera parte de su consumo, según datos de la Asociación Brasileña de Operadores Logísticos (Abol).
La misma entidad asegura que en algunos estados como Río Grande do Sul, São Paulo y Minas Gerais, importantes productores agrícolas, hay problemas puntuales de abastecimiento de diésel.
Según la Federación de Asociaciones de Municipios de Río Grande do Sul, 166 municipios de ese estado meridional enfrentan problemas de abastecimiento y dos, Formigueiro y Tupanciretã, ya se declararon en estado de emergencia.
Las consecuencias de la guerra
De acuerdo con Lucchi, los productores temen que se produzca una escalada mayor de las tensiones en Medio Oriente, especialmente en áreas estratégicas como el Estrecho de Ormuz, por donde pasan el 20% de la oferta mundial de petróleo y gas natural y el 30 % de los fertilizantes.
La Asociación Brasileña de Proteína Animal advirtió que, ante el aumento de un 20% en los costos de los fletes ocasionado por el encarecimiento del diésel, son previsibles para los próximos días alzas de los precios al consumidor de productos como huevos, pollo y carne porcina.
Brasil, un gigante agrícola que depende de los fertilizantes importados, compra de Oriente Medio casi el 35 % de la urea que utiliza en sus cultivos, de acuerdo con la CNA.
Asimismo, el país importa cerca del 85 por ciento de los nutrientes que utiliza el campo.
Con productos como urea y amoniaco retenidos y la decisión de otros importantes productores, como China y Rusia, de suspender la venta de fertilizantes para garantizar su propio abastecimiento, la oferta mundial se desplomó y los precios también saltaron.
Lucchi aseguró que la urea utilizada en los fertilizantes para la primera cosecha de 2026 fue adquirida el año pasado, pero preocupa la que se necesitará para la segunda cosecha, en el segundo semestre.
"Muchos productores están retrasando esa compra para evaluar cuánto va a durar la guerra y el impacto que la misma tendrá en el abastecimiento y en los precios de los fertilizantes, pero no hay mucho margen de espera y será necesario comprarlos al precio que exijan", dijo.
Según la patronal, el precio de la urea subió entre 30 y 35 por ciento desde el inicio de la guerra.