jueves 04 de diciembre de 2025
  • Temas del Día

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Somos Pymes. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
INV

El Gobierno flexibilizó los controles en la industria vitivinícola

Ya no intervendrá en las etapas previas.

Somos Pymes | Redacción Somos Pymes
Por Redacción Somos Pymes 7 de noviembre de 2025 - 11:05

El Gobierno nacional emprendió una reestructuración del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), que dejará de intervenir en etapas iniciales e intermedias del proceso productivo.

Ahora se concentrará exclusivamente en la supervisación del producto final.

Controles en la industria vitivinícola

La medida comienza a regir desde el 1º de enero de 2026.

La Secretaría de Agricultura aclaró que el el nuevo rol del INV se centra en asegurar la calidad del vino que llega a los consumidores, garantizando que los productos vitivinícolas sean aptos para el consumo y que no se encuentren adulterados.

La fiscalización se limitará ahora exclusivamente a la etapa de comercialización final, inspeccionando productos envasados que ya cuenten con el Certificado Analítico de Libre Circulación.

Con esta medida, que pone fin a la fiscalización de todo el proceso productivo, se estima que dejarán de realizarse aproximadamente unas 5.000 fiscalizaciones presenciales al año en las bodegas.

Hasta hoy la normativa vitivinícola estuvo regida por más de 1.000 normas dispersas, según indicó la cartera gubernamental.

“Como resultado de la revisión integral, de un total de 1.207 normas existentes, se derogan 973, las cuales se consolidan en un Digesto Normativo unificado y sistemático", puntualizó el Poder Ejecutivo.

La simplificación regulatoria implica la eliminación de trámites que generaban costos y demoras innecesarias”, señaló el comunicado oficial.

Regulación de la actividad

Entre las normas derogadas se suprime la Declaración Jurada semanal de elaboración, las multas y sanciones por presentaciones tardías de declaraciones juradas, y el requisito de permisos de tránsito.

Con la eliminación de estos permisos, las bodegas se liberan de solicitar los más de 140.000 permisos que generaban por año para mover sus productos. Además, la Declaración Jurada de Ingreso de Uva (CIU) ya no será un requisito obligatorio para los productores y elaboradores.

Respecto a la identificación de los productos, las certificaciones de origen, añada y varietal pasan a ser optativas para el mercado interno.

No obstante, el INV continuará emitiendo las certificaciones exigidas para exportaciones.

Para la libre circulación en el país, la certificación analítica se gestionará bajo declaración jurada del interesado y mediante mecanismos digitales, garantizando la trazabilidad y autenticidad.

Las menciones obligatorias en el etiquetado incluyen ahora el número de Análisis de Libre Circulación otorgado por el INV, y deben indicar la presencia de sulfitos o dióxido de azufre para concentraciones iguales o superiores a diez partes por millón (10 ppm).

El nuevo régimen es de aplicación obligatoria para productores primarios de uvas, establecimientos elaboradores, comercializadores, distribuidores, exportadores e importadores, así como laboratorios habilitados en todo el territorio nacional.

La reorganización del INV también incluyó la aprobación de nuevas prácticas enológicas lícitas, como el uso de ácido fumárico y la desalcoholización del vino.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar