América Latina y el Caribe podrían recuperar materiales con un valor económico de 209.000 millones de dólares para 2050 mediante el reciclado de paneles solares, aerogeneradores y baterías utilizados en la generación y el almacenamiento de energía limpia.
Latinoamérica recuperaría 209.000 millones de dólares para 2050 gracias al reciclado tecnológico
El objetivo de la propuesta es mitigar los impactos ambientales en todo el ciclo de vida de los materiales.
Así lo mostró un informe de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde).
Proceso de reciclado de la tecnología
"Aunque el auge de la tecnología solar y eólica comenzó hace apenas una década y la mayoría de los equipos vigentes no ha cumplido su vida útil, las averías prematuras y la renovación tecnológica están acelerando el desecho de paneles, aerogeneradores y baterías", indicó la organización en un comunicado.
Este escenario condujo a varios países a diseñar planes, programas y regulaciones para el reciclaje de componentes reutilizables.
El objetivo de mitigar los impactos ambientales en todo el ciclo de vida de estas tecnologías, evitando que metales pesados, plásticos y sustancias corrosivas o tóxicas afecten el suelo, el aire y el agua.
"La generación de estos desechos constituye una oportunidad de economía circular cuyo valor económico potencialmente recuperable podría alcanzar los 209.000 millones de dólares en 2050, mediante estrategias de reciclaje, reutilización y valorización de materiales", resaltó la organización.
Sostenibilidad de la iniciativa
Según cifras de la Olacde, en la región existen 150 millones de paneles solares en operación y 16.000 aerogeneradores, lo que, junto al acelerado crecimiento de las baterías y de la energía solar y eólica, ya permite proyectar la magnitud de los volúmenes de materiales acumulados hacia mediados de siglo.
"81 millones de toneladas de materiales totales estarán incorporadas en las tecnologías de transición y 36 millones de toneladas corresponderán a acero, equivalente al 63% de la producción anual actual de este metal en la región", precisaron los expertos.
Además, cuatro millones de toneladas serán de cobre, volumen cercano al 40% de la producción anual regional, y diez millones de toneladas corresponderán a aluminio, casi el triple de la producción anual actual de América Latina y el Caribe.
Olacde observó que la recuperación de materiales críticos podría reducir la dependencia de materias primas vírgenes, disminuir importaciones estratégicas, crear nuevas cadenas regionales de valor, generar empleo especializado y reforzar la seguridad del suministro para el futuro sector energético.
Sin embargo, advirtió que el desarrollo de esta industria requerirá el fortalecimiento de marcos regulatorios específicos, esquemas de responsabilidad extendida del productor, sistemas de trazabilidad y logística inversa, ya que "estas capacidades son todavía incipientes en la mayoría de los países de la región".